jueves, julio 05, 2007

DESPOTISMO PARTITOCRATICO

Cada vez se usa mas entre la clase política, la maniobra demagógica de citar a los ciudadanos como coartada y justificación para su ejercicio del poder.
Así, el flamante presidente de Castilla la Mancha, José María Barreda, les ha dicho a los componentes de su gobierno, que no sean Consejeros burócratas y no gobiernen ajenos a los ciudadanos.

Recuerdo cuando estudiaba historia, que al periodo de la segunda mitad del siglo XVIII, se le conoce como Despotismo Ilustrado. El mas preclaro representante de ese movimiento es el monarca español Carlos III de Borbón que antes fue rey de Nápoles.
Esta etapa de la historia, previa a las revoluciones estadounidense y francesa, fue el periodo en el que el hombre tuvo la lucidez suficiente para darse cuenta que lo del encargo divino de la monarquía era un camelo fruto de unas ideas desfasadas y anacrónicas.
Este periodo, llamado de la Ilustración o también siglo de las luces, produjo insignes personalidades y pensadores que cambiaron la concepción intelectual y moral de la humanidad, como Voltaire, Diderot, Newton, Jefferson, Locke, Hume, etc.
El hombre toma conciencia de su igualdad y dignidad humanas, al margen de sus creencias religiosas apareciendo las primeras ideas de derechos humanos y democracia (Montesquieu, Rousseau), entendida como la participación de los ciudadanos en la acción política sin distinciones de clase y los principios electivo y de separación de poderes que, como ya hemos visto en esta bitácora, constituyen la libertad política.
Esas ideas, calaron fuertemente en la opinión de la época y se expandieron como reguero de pólvora espoleando a las masas hacia la revolución.
Simultáneamente, en la Europa conservadora de los privilegios de la aristocracia, se luchaba porque esas ideas no se impusieran en la población provocando los hechos de Francia y EEUU.
En España la manera de evitarlo, fue realizando reformas institucionales como acabar con el monopolio de la nobleza en el poder, reformas fiscales, educativas, desamortización de bienes, etc.; también se realizaron numerosas obras y actuaciones con el fin de modernizar la anquilosada sociedad española del momento.
Para evitar los excesos revolucionarios de otros países, los monarcas de la época, justificaron dichos cambios políticos incluyendo en su discurso y en su ideal, la felicidad del pueblo. Todas esas reformas se realizaban para conseguir el bienestar y la felicidad del pueblo como fin último de la acción política.
Los estudiosos de la época han calificado al Despotismo Ilustrado, con la nemotécnica y expresiva frase de: “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. La aristocracia política tenía la clarividencia necesaria, para saber lo que el pueblo quería y necesitaba lo cual se plasmaba en su obra política. Cualquier acción de este tipo era considerada para el bien de los gobernados, pero sin contar con ellos para nada.

Tres siglos mas tarde y casi uno después del primer estado de partidos, modelo que se impuso en la reconstrucción europea de después de la segunda guerra mundial, las palabras de Barreda, vienen a corroborar la misma actitud defensiva de los antiguos ilustrados con respecto a nuestros ilustrados oligarcas actuales.
Resulta curioso que esta actitud se produzca cuando proliferan por toda Europa movimientos ciudadanos que proclaman su derecho a la libertad política y exigen a los detentadores, que entreguen el poder al igual que se les exigía a los monarcas del antiguo régimen.
“Nosotros nos debemos a los ciudadanos”, dicen casi todos los políticos, como una frase hecha.
El presidente Zapatero responde a la petición de Rajoy de adelantar las elecciones, elevando el tono de voz, para remarcar mas la frase, vitoreada por sus compañeros de partido: “Voy a cumplir íntegramente con el mandato de los ciudadanos”.
Lo cierto es que nadie cuenta con los ciudadanos, ni se les pide opinión, mas allá de las encuestas oficiales u oficiosas para temas de interés partidista, ni aquellos tienen mas margen de acción política, que la de consignar las listas cerradas que cada cuatro años nos presentan los partidos políticos, sin poder elegir ni deponer libremente a sus gobernantes.
En aquel voto, que yo sepa, no viene ningún encargo ni ninguna declaración de intenciones. Además los cargos electos no están sujetos a mandato imperativo, según reza en la Constitución.
Entonces, si no hay mandato imperativo, ¿por qué tanto insistir en justificar las actuaciones en la voluntad ciudadana?; ¿por qué la advertencia de Barreda a su Gobierno, si se da por hecho lo que cínicamente se afirma?

Nuestros políticos piensan, que al igual que nuestros antepasados de la época del Despotismo Ilustrado, nos tenemos que creer que ellos actúan en todo momento para procurar nuestro bienestar y hacernos felices.
Es el nuevo despotismo, el del siglo XXI, el Despotismo Partitocrático.
En nuestras manos y sobre todo en nuestras acciones está el evitar, como ocurrió a finales del siglo XVIII en nuestro país, que unas cuantas reformas de los oligarcas (listas abiertas, gobierno de la lista más votada y otras) impidan la revolución pacífica ciudadana que nos lleve a la verdadera democracia, conquistando, así, la tan anhelada libertad política.

sábado, junio 16, 2007

30 AÑOS DE PARTITOCRACIA Y CONTROL

Para celebrar el aniversario de la primera llamada a las urnas para elegir listas de partidos, era necesario una palabra: democracia, una fecha: 15 de junio, un acto: votar y una figura: Adolfo Suárez. Ha venido de perlas el doble drama el drama personal y familiar que padece, para intentar erigirlo en un mito.
Con el bombardeo publicitario y mediático de estos datos simbólicos, el éxito está asegurado.
Pero nadie quiere reconocer, ni dice, que la constitución se hizo de espaldas a los ciudadanos (se elaboró en secreto por los llamados padres de la constitución), que no hubo periodo constituyente de libertades públicas sino un proceso fuertemente controlado y calculado con la propagación de rumores de golpe de estado e inculcación del miedo a los extremismos y tampoco hubo alternativa a los principios del movimiento nacional franquista. No hubo Cortes Constituyentes, pues estas se dedicaron a refrendar lo que les presentaron los “padres” de la Constitución.
Tampoco hubo referéndum sobre la forma de estado que preferían los españoles (Monarquía o República), ni sobre la forma del sistema electoral (voto mayoritario o proporcional), ni sobre la forma de gobierno (presidencialismo, parlamentarismo o partitocracia).
Se impuso la trágala de la partitocracia, con un Constitución sin controles ciudadanos democráticos, sin garantía de derechos para las minorías, ni un poder judicial independiente (el Tribunal Constitucional está constituido desde el principio por cuotas proporcionales de los principales partidos políticos).
Tampoco se decidió el modelo territorial, con unas autonomías inventadas teniendo que recurrir a topónimos, como La Rioja, La Mancha, Cantabria, etc., cuya territorialidad no coincide con las Comunidades Autónomas que dicen nombrar; muchos componentes de estas han sido desgajados de otras donde siempre estuvieron, por intereses de los barones políticos de los distintos partidos de la época. Este modelo de estado caciquil, ineficiente e irreal, reproduce el antiguo centralismo capitalino del anterior régimen, no acercando ni un ápice los organismos administrativos al ciudadano, como defendemos los demócratas y causando confusión e inseguridad jurídica cuando se trata de realizar cualquier gestión administrativa, ante la profusión de entes, sean del estado, de la autonomía o municipales.
Así llegamos a los 30 años, con el mismo Jefe de Estado que nombró el denostado dictador, con España al borde de la segregación territorial, con una engañosa bonanza económica, donde la competitividad de los trabajadores no hace nada mas que bajar y por tanto nos vemos en la obligación de importar productos extranjeros mas baratos, aumentando irremisiblemente el déficit de la balanza de pagos del comercio exterior y huyendo los empresarios del país hacia otros, en donde producen mas barato (deslocalización industrial).
La ciudadanía, como gusta decir a los oligarcas, está acomodada en este mundo consumista, donde no falta de nada…, de momento; como si la fiesta no fuese con ella y con la conciencia tranquila porque, al decir de la propaganda, vivimos un “periodo inigualable” de prosperidad y “estabilidad política”.

Esta clase política, dueña absoluta de la libertad de los ciudadanos, tiene a su disposición todos los resortes de propaganda existentes, para apaciguar las conciencias de los ciudadanos con mensajes tranquilizadores de estabilidad económica y política, asegurando así su cómodo estatus en el poder del Estado y su tejemaneje a espaldas de la sociedad civil, que se cree políticamente libre solo porque puede votar cada 4 años y tiene, generalmente, todas las necesidades cubiertas.
Resulta curioso como con tanta efeméride, haya pasado de refilón un acontecimiento gravísimo para las libertades. Los guardaespaldas de Francisco Pizarro, presidente de ENDESA, han sorprendido vigilándolo, a agentes de las fuerzas de seguridad del estado, primero y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), después. Se da la circunstancia que ENDESA es la eléctrica con mas capitalización del país, la cual se están disputando los independentistas catalanes, los alemanes y los italianos.
Sabemos todos que las grandes compañías capitalistas del estado no son hermanitas de la caridad y forman un grupo de presión (poderes fácticos) que precisa también de controles ciudadanos; pero aquí, precisamente, esto es lo que importa.
Las andanzas del CNI (antiguo CESID), no son nuevas. Todos recordamos las denuncias del agente Perote o el caso tristemente celebre de las escuchas telefónicas de las que no se libró ni el Jefe del Estado (dios, number one, en referencia al entonces Presidente del Gobierno) y que costaron el puesto al, a la sazón, Vicepresidente del Gobierno Narciso Serra.
Tampoco faltan ejemplos análogos a las actuaciones incontroladas del Estado. Los fondos reservados, usados para ajusticiar terroristas no juzgados, ciudadanos sospechosos, o simple y llanamente para enriquecerse, también forman parte del elenco de esta vanagloriada “democracia”.
Otro ejemplo es la razón de estado para adoptar decisiones al margen de la legalidad establecida.
En una democracia auténtica el Estado pertenece y está al servicio de la sociedad civil, es gestionado por la sociedad política elegida y controlada por aquella y esta gestión y sus consecuentes actuaciones tienen que ser claras y trasparentes.
Es justificable perseguir y espiar a terroristas y delincuentes pero es injustificable hacerlo con empresarios y ciudadanos.
Este ejemplo debería servir para hacer caer en la cuenta que en este país estamos lejos de la democracia que se pregona y que entre todos debemos movilizarnos y unirnos para exigir unas reglas de juego donde seamos nosotros los que controlemos la vida política. También hace falta una sociedad civil, formada, imaginativa, valiente con ideas nuevas para regenerar nuestras empresas e industrias y hacerlas competitivas. Y eso será difícil que se consiga con los proyectos de la actual clase política, solo preocupada por llevarse la mejor parte del pastel del poder del Estado y vender la “burra” de una estabilidad, que es pan para hoy pero hambre para mañana.
Está en juego la libertad de todos. Y sólo esta es la que nos llevará a la democracia.Es responsabilidad de todos intentar conseguirla.

martes, mayo 29, 2007

SEGUNDAS VUELTAS

Las elecciones se han celebrado con las mismas percepciones y conclusiones de siempre.
Todos han ganado. Los que han conseguido la mayoría, lógicamente están satisfechos porque van a ejercer el poder ejecutivo municipal y autonómico en exclusiva.
Pero también están satisfechos los que han logrado arrancar mas votos que en las elecciones precedentes, los que han impedido las mayorías absolutas de los que mandaban y los que, habiendo conseguido un resultado marginal tanto en votos como en representación, ven como caída del cielo, la posibilidad de participar en el gobierno. Y para que no falte de nada, también están contentos los que habiendo perdido claramente, piensan que dadas las circunstancias, han obtenido un buenísimo resultado pues peor podría haber sido.
Mientras tanto el ciudadano, que no entiende nada de lo que pasa, se pregunta con un regustillo de decepción, como se pueden interpretar los resultados electorales. Mirando los boletines de noticias se puede ver como todos saltan de alegría, brindan con champaña e incluso se organizan debates televisados en los que se opina quien es el auténtico ganador de las elecciones.
En definitiva, como dice el refrán castellano, el que no se consuela es porque no quiere.
No habrá mayor prueba que estas conclusiones, de que esta pantomima de elecciones en lo único que consisten, es en un reparto de puestos administrativos por personajes que no representan a nadie, sino a ellos mismos o a las cúpulas elitistas de sus partidos.
La campaña electoral ha resultado un suplicio y a nivel nacional ha girado en torno a la política antiterrorista, la guerra de Irak y el 11-M. Es decir, nada que ver con lo que en realidad se cocía en la convocatoria.
La acomplejada clase política española asocia a estas elecciones el carácter de “primarias” o “primera vuelta”, precisamente por que estas brillan por su ausencia en nuestra partitocracia.
Una de las reglas básicas de la auténtica democracia es la elección de la candidatura mas votada por los electores (ley de la mayoría). Mediante su elección mayoritaria a doble vuelta, se consigue que la gente vote la primera vez con sus genuinos deseos y la segunda se decante por uno de los dos mas votados, según sus expectativas.
El ganador sería el más votado en la segunda vuelta y le tocaría ejercer el poder por mandato mayoritario de los electores. La regla de la mayoría igual vale para la representación política como para la aprobación de cualquier propuesta. ¿Acaso no se usa para aprobar las leyes en el parlamento o en las asambleas periféricas? ¿Por qué entonces no usarla también en las elecciones? Puro ejercicio de cinismo oligárquico.
Hablando con amigos, familiares y compañeros que legitiman este bodrio de sistema participando y votando en él, aducen que con el voto mayoritario “queda una parte sin representación”.
Claro, que no se refieren al fraude monstruoso que significa que un partido con menos de la cuarta parte de los votos de la segunda fuerza política, participe en el gobierno y deje a esta fuera de la misma.

Para ejemplo claro, lo que ha sucedido con los resultados para el ayuntamiento de Albacete. PSOE 13 concejales. PP 13 concejales. IU 1 concejal. Por supuesto la candidata comunista, después de celebrar su raquítico resultado como un triunfo, con su pacto con el PSOE, “dejará sin representación” al PP que ha obtenido casi tantos votos como el primero. Pero si no hubiese prejuicios ideológicos hipócritas en esta partitocracia desideologizada, se podría dar el caso de un pacto PP-IU que se quede “sin representación” la fuerza mayoritaria, como de hecho va a ocurrir en el ayuntamiento de Toledo. Claro que IU ya ha dejado claro su precio para compartir el poder con el PSOE. Seguro de que conscientes de que han obtenido unos pobres resultados, solo piden a cambio de ello una concejalía… ¡la de urbanismo! Creo que sobran los comentarios.
El sistema mayoritario tiene como ventaja primordial que garantiza el mandato a la fuerza mas votada. Lógicamente, implica elecciones separadas a la cámara/concejales (legislativo) de la elección del presidente/alcalde (ejecutivo). De esa manera distinguiríamos correctamente entre representación y gobierno

Al ser candidatos unipersonales, caben todos; desde los representantes de los partidos políticos hasta las personas independientes que tengan propuestas interesantes o surgidas de las necesidades e inquietudes de los ciudadanos. Y al tratarse de distritos pequeños, locales o comarcales, se asegura la representatividad de la sociedad a nivel nacional, autonómico o local al estar representados los candidatos mayoritarios de los numerosos distritos, plasmando mejor la realidad civil territorial.

Ahora se elige unas listas elaboradas de espaldas a la sociedad y la única opción que se le da al ciudadano es elegir una sola vez por voto proporcional una de esas listas y a expensas de los resultados obtenidos las mayorías absolutas y coaligadas, acapararán todo el poder, ejecutivo y legislativo del territorio, haciendo se su capa un sayo e incumpliendo impunemente muchas de las promesas electorales. El resto de fuerzas aún siendo mayoritarias ejercerán el derecho al pataleo hasta dentro de cuatro años y nosotros los ciudadanos apolíticos, volveremos, para entonces, a bendecir este régimen con nuestra afluencia masiva a las urnas.
El hasta ahora alcalde de Toledo comparecía la noche electoral, aparentemente satisfecho, ante sus acólitos anunciando su victoria en las urnas, pero advirtiendo que las alianzas postelectorales le harían perder posiblemente la alcaldía. Añadía sonriente: “como sabéis, aquí no hay segundas vueltas”.

Algún día nos tendremos que dar cuenta los ciudadanos decentes, que este fraude civil muere cuando las urnas se queden vacías.

viernes, abril 27, 2007

NO HAY LIBERTAD DONDE NO SE PUEDE ELEGIR

La proximidad de las elecciones municipales y la mayoría de las autonómicas, pone de nuevo sobre el tapete la propaganda de nuestros dirigentes de que tenemos una auténtica democracia porque podemos elegir entre una gran variedad de partidos políticos.
Pero, claro, falta saber e informar que en esa elección, parten con ventaja los grandes partidos a los que el estado dota de mayores recursos económicos para costearse las clarísimas campañas electorales de esta partitocracia.
Esta circunstancia, lógicamente, acaba con las posibilidades de los partidos que apenas tienen otros recursos que los de sus afiliados. Como el reparto del pastel para las campañas, se realiza proporcionalmente al número de votos obtenidos en las elecciones anteriores, es imposible prácticamente el despegue de cualquier formación que no sea los partidos que acaparan la mayoría de los electores.
Por otra parte, dentro de la elección de cada partido, esta solo se puede hacer por una lista, cerrada y bloqueada donde cualquier anotación lleva consigo la nulidad del voto.
La presumible elección, por tanto queda limitada a uno de los grandes partidos, si no quieres que tu voto sea intrascendente, por lo que todo queda en mero acto de sentimentalismo por razones económicas, sociales y familiares del votante. Esto es lo que los oligarcas conocen y definen como voto útil.
Con este último criterio, si uno es de derechas solo le queda más opción de votar al PP. Y si es de izquierdas, solo puede votar al PSOE. Y solo puede votar a las personas que vienen en las listas (cerradas) y por el mismo orden (bloqueadas).
Siempre he pensado que las elecciones municipales son las que mas se aproximan a la auténtica democracia. Y eso porque es el mayor acercamiento que realiza la impersonal y burocrática maquinaria del poder oligárquico al ciudadano.
En estas elecciones, los electores suelen conocer, tanto a los candidatos, como a los que vienen en su lista. También se permite la presentación de listas de candidatos independientes, al margen de los partidos políticos.
Conozco incluso un caso de una candidatura de un municipio de la provincia de Albacete, en la que cada candidato se compromete a realizar un objetivo en un área determinada. Estas son algunos de los compromisos:
Ø Uno dio a conocer la creación de un Centro de Investigación y Desarrollo Agrícola y Ganadero, así como la creación de cien kilómetros de caminos y un polígono agrícola.
Ø Otro en el área de Mayores, se comprometió a crear un nuevo centro y rehabilitar el actual, y que prestarán una atención personalizada al colectivo.
Ø Otro anunció caso de alcanzar la Alcaldía, llevará a cabo la recogida de basuras todos los días de la semana y que prestarán un especial cuidado a las zonas verdes.
Ø También hubo compromisos en el área de Cultura, que anunciaba la creación de un museo para la recuperación de tradiciones y de un horno tinajero.
Ø En el área de deportes se anunció que todas las instalaciones deportivas de la ciudad estarán abiertas todos los días de la semana.
Ø En el área de Juventud, se propuso la construcción de viviendas protegidas para jóvenes con opción a compra.
Ø También se dijo que se concederían ayudas e incentivos para la creación de empresas de jóvenes agricultores.
Ø Pondrían en marcha una oficina para la internacionalización de las empresas y destacaron la ampliación de los polígonos industriales
Ø En el área sanitaria, se comprometieron a que el Hospital contará con más médicos y servicios, tales como hemodiálisis, así como con un nuevo aparcamiento con 400 plazas de vehículos y diez para autobuses, además de un nuevo Centro de Salud

He citado algunas propuestas concretas, susceptibles de evaluar en la práctica y fáciles de detectar en caso de incumplimiento. Por supuesto en esta partitocracia, no se van a cumplir la mayoría de esas promesas y además con total irresponsabilidad del que las realiza.
Pero esto, que debería ser la condición indispensable para presentarse al electorado, se realiza en este régimen como caso insólito y como reclamo político. Imaginemos por un momento que el votante tuviera oportunidad de elegir a cada uno de esos candidatos por separado. Podría elegir, por ejemplo, a alguien que se comprometiese a poner una biblioteca virtual, donde estuviese garantizado el acceso a cualquier libro de cualquier biblioteca del mundo. O a un candidato de mi distrito que se comprometiese a becar estudios para revolucionar los sistemas de riego, problema principal de mi localidad. Y a otro, fuese del partido que fuese, que garantizase la asistencia gratuita de niños para familias con un determinado nivel de renta. Y que además se comprometiese a habilitar las bibliotecas y grandes salones de la zona como puntos de encuentro cultural entre los jóvenes, con promoción de actividades para el tiempo libre, lo que constituiría una alternativa seria a la cultura del botellón y de la movida. O a cualquiera de los que realiza una de las propuestas enumeradas anteriormente, que me beneficiase o en la que personalmente tuviese interés.
El ayuntamiento estaría compuesto por los candidatos mas votados en dos vueltas, para poder discernir en la primera lo propio y en la segunda lo que prefiero de los dos mas votados.
Eso si que es posibilidad de elección.
Vayamos más allá e imaginemos que yo pudiese elegir a un candidato y a la vez que lo hago estoy votando a una comisión de ciudadanos, constituida proporcionalmente a los votos emitidos, que se encargará de velar porque dichos compromisos se cumplan. Sin no se cumpliesen, esa comisión tendría capacidad, por decisión de la mayoría de sus miembros, para apartar al candidato de su cargo y activar de esa forma el mecanismo de elección de otro.
De esa manera tan sencilla, se habría alcanzado la libertad política que estamos demandando los ciudadanos que queremos de verdad la democracia.
Esa es la auténtica libertad política donde nuestros representantes, elegidos por la mayoría, serían los auténticos representantes de la sociedad civil, atenderían a sus demandas y estarían controlados por esta para, en caso de incumplimiento, apartarlos de nuestra maltratada confianza.
Solo con esas normas debemos jugar.
Con las normas de esta oligarquía, tramposas y falsas, se promociona la falacia e institucionaliza la mentira; eleva al poder a personas irresponsables, incontroladas, sin independencia y con el monótono mensaje demagógico y estereotipado del partido político estatal.
No puede haber elección donde lo que se vota nos viene impuesto. La auténtica libertad no consiste, como pregona la propaganda oligárquica, que el ciudadano de a pie pueda elegir entre distintas opciones, sino que este pueda elaborar las opciones elegibles. Si son los candidatos los protagonistas de la acción política, los ciudadanos deberían poder elegirlos. Eso que parece de sentido común no se contempla en este régimen ni como hipótesis. ¿Por qué, entonces no se quiere ni hablar de la posibilidad de cambiar el sistema electoral, para que los ciudadanos podamos elegir candidatos en vez de partidos? ¿Por qué se limita la libertad politica que reclamamos a las élites de los burocratizados, oscuros y enigmáticos despachos de los partidos políticos?
No solo no debemos jugar así, sino que debemos exigir y luchar porque cambien las reglas, con algo tan fácil y pacifico como retomar los arrebatos de pequeñitos cuando en nuestros juegos infantiles, al observar el abuso descarado o la clara infracción del compañero, exclamábamos: ¡así no juego y además no te “ajunto”!.

miércoles, abril 18, 2007

HACIA LA DEMOCRACIA DIRECTA

En las antiguas ciudades-estado griegas, la democracia era directa, es decir, participada directamente por los ciudadanos con derechos políticos; aunque formaban una auténtica aristocracia política, su actividad se ejercía con poderes independientes y separados. El Arconte (rey) era quien gobernaba y la asamblea popular o Ecclessia (Atenas) era la encargada de aprobar las leyes que elaboraba la Bule, cuerpo consultivo para ayudar al rey. A la Ecclessia pertenecían todos los ciudadanos con derechos políticos.
Posteriormente, la soberanía se ejerció sin discusión por encargo divino en las personas de los monarcas absolutos hasta que los pensadores de la ilustración empezaron a hablar de contrato social (entre el soberano y la sociedad) y división de poderes.
Durante la Revolución Francesa, los ciudadanos pudieron comprobar que la soberanía se podía ejercer sin la persona del rey. Para cerciorarse bien de esto, le cortaron la cabeza.
A partir de entonces surge el problema de la representatividad de la actividad política. El parlamentarismo de los estados liberales y la actual partitocracia, se han mostrado soluciones insatisfactorias. El poder no es ejercido por los ciudadanos que deberían ser los auténticos amos, sino por grupos minoritarios que imponen sus normas en nombre de aquellos o de la nación.
Nunca hasta ahora desde los tiempos de la antigua Grecia, se había planteado la posibilidad de que los ciudadanos se gestionen directamente los asuntos públicos. Los avances tecnológicos, culturales, políticos y económicos experimentados en el mundo hacen imposible pensar en la democracia directa en la que el ciudadano, por turnos o sorteo, forme parte de las instituciones políticas como ocurría en la antigua civilización griega.
¿Cómo resolver eficientemente la representación de los ciudadanos para suplantar el ideal de su participación directa en las cuestiones políticas? Montesquieu en su Espíritu de las Leyes, decía que el pueblo que detenta la soberanía, debe hacer por sí mismo todo aquello que pueda hacer bien. Los ciudadanos tendrían que poder elegir directa y democráticamente a sus representantes y decidir (por la ley de las mayorías) las cuestiones que se plantean actualmente en los foros de decisión política (Cortes). En Europa, las consultas al pueblo (referéndum) parten como iniciativa de la autoridad y están limitadas a determinadas circunstancias especiales. Esto lleva consigo la parafernalia de convocatoria, fecha de celebración, redacción de la consulta, campaña, etc., que la convierte en una práctica ocasional y excepcional con respecto a la toma de decisiones que se produce de forma usual en el Congreso y Senado.
En EEUU y Suiza, donde existe libertad política, los refrendos pueden partir como iniciativa ciudadana.
Desde esta bitácora y desde la ALCD, hemos defendido el derecho ciudadano a organizar y decidir directamente en los asuntos públicos y hemos denunciado la usurpación que hace el poder político actual de este derecho.
El desarrollo tecnológico y la revolución de las comunicaciones acontecida en los últimos años (los teléfonos móviles, Internet, la televisión interactiva, etc.), hacen que no sea descabellado pensar en la posibilidad de la decisión directa de los ciudadanos en la política.
En España, actualmente hay más teléfonos móviles dados de alta que habitantes. El DNI electrónico de reciente implantación, junto a la integración de las tecnologías de Internet con televisión y la telefonía, hace que sea cuestión de poco tiempo la realidad de que con un simple programa informático, se pueda conocer la voluntad de millones de personas de manera casi instantánea.
¿Qué impedirá entonces que las votaciones que ahora se producen en el congreso, no se puedan realizar simultáneamente por los ciudadanos con derechos políticos? ¿Se replantearía, en consecuencia, la forma de representación política? ¿Qué sentido tendrían entonces la elaboración de listas de candidatos en las habitaciones oscuras de los partidos estatales?
Evidentemente siempre tendrá que haber una clase política profesional, para elaborar las leyes y custodiar su correcta aplicación, así como jueces profesionales que dirimen los conflictos surgidos. Pero no será poco que todas sus decisiones se voten por todos los ciudadanos cuando sea posible hacerlo a través del móvil, el ordenador o la televisión, igual que se decide, por ejemplo, el resultado de un festival o un concurso.
Eso es lo que llamamos democracia participativa que es el camino intermedio entre la democracia directa y la representativa.
El acercar la democracia al ciudadano, ejercerá un nuevo control sobre la clase política estatal, que ahora detenta en exclusiva la libertad política. Que el ciudadano pueda decidir sus representantes, que hasta hace poco era idealismo utópico, se contempla actualmente como una realidad alcanzable en poco tiempo.
Ya no habrá excusa entonces para que los ciudadanos no podamos tener nuestros representantes al margen de los partidos estatales. Y tampoco para que no podamos elegir nuestro presidente entre todos los españoles, indistintamente que vivamos en Albacete, Bilbao o Barcelona. Todo será rápido, eficaz y transparente.
Tampoco estará justificada la abstención del dominguero playero. Ya no hará falta el desplazarse a votar a ningún sitio, pues se podrá hacer desde cualquier lugar del mundo y en cualquier día de la semana.
Pero eso que aparentemente parece tan fácil, será muy difícil de conseguir porque a los okupas del estado, no les interesa esa música, por razones obvias. Se les acabaría el chollo.
En cuanto todos seamos conscientes del porqué de esa resistencia y cuando comprobemos que con las modernas comunicaciones, podemos movilizarnos masivamente en poco tiempo, las horas de los oligarcas estarán contadas.
Será nuestra oportunidad. Paciencia ciudadano, el tiempo y la tecnología juegan a nuestro favor.

domingo, marzo 04, 2007

LA LEY COMO JUSTIFICACION

La excarcelación de De Juana Chaos ha una honda conmoción social. Como si de un atentado terrorista se tratase, se han sucedido las manifestaciones espontáneas de ciudadanos, que protestan contra esta decisión de tintes políticos, disfrazada de acción humanitaria. Parece un sarcasmo hablar de humanismo hacia una persona que ha asesinado a sangre fría a 25 congéneres, sin haber mostrado la menor señal de arrepentimiento.
Esta decisión, atribuible al actual gobierno del régimen, deja en papel mojado las leyes contra el terrorismo y convierte en palabras huecas todas las condenas y promesas justicia que pronuncian los políticos después de los atentados mas crueles.
Este hecho, con ser gravísimo, no debe extrañar a los ciudadanos con conciencia crítica, que saben y comprenden como funciona el régimen que nos gobierna.
En este reino de los partidos estatales, la ley se hace como justificación y se cumple como y cuando se quiere y siempre en función de las circunstancias.
Y esto ocurre, primordialmente, por falta de libertad política.
Al no ser el poder legislativo representativo de los ciudadanos, al no tener responsabilidad los diputados ante sus electores, ni se hacen las leyes que demanda la sociedad ni se hacen con el objetivo primordial de tener que cumplirlas. Creo, personalmente que la legislatura del Sr. Zapatero es ejemplo elocuente de lo que trato de trasmitir.
Ya la Constitución no se cumple, porque se elaboró en secreto, de espaldas a los ciudadanos. En esta, entre otras cosas, se dice que los que hacen las leyes (poder legislativo), es decir, los diputados electos, no están sometidos a mandato imperativo (art.67.2). Por echar mano del ejemplo más reciente, tenemos la aprobación del estatuto catalán por todos los diputados del PSOE, cuando es pública y notoria la oposición al mismo de muchos de ellos, que tuvieron que pasar por las horcas caudinas de tener que votar a favor, por disciplina de partido.
En cualquier país sea cual sea el régimen que tenga, la opinión pública es muy importante. Las leyes no se pueden cumplir sin la aquiescencia de la hegemonía de la opinión pública. Bien lo saben los partidos políticos que cuando tienen duda de que una ley limitadora de derechos, va a tener aceptación popular, lanzan lo que se denomina “globo sonda”. Según la reacción de la opinión mayoritaria, deciden si realizan o no el proyecto.

Sin embargo, en un estado democrático con poder legislativo representativo de la sociedad y con separación de poderes, no haría falta esa legitimación de la obediencia a la ley, pues esta sería elaborada como encargo directo de la sociedad civil en aquel representada.
La garantía de que las leyes que se elaboran son aplicadas, lo garantizaría un poder ejecutivo (gobierno) cuyo presidente sería elegido por todos los ciudadanos de España.
La garantía de que no se elaboran leyes irrealizables, como ocurre ahora, la garantizaría un poder legislativo representativo de la sociedad civil.
La garantía de que las leyes se cumplen correctamente y a todos por igual, la custodiaría un poder judicial independiente e inflexible en su función de principio de cumplimiento de la ley.

Como resulta que ahora los diputados son elegidos por los aparatos burocráticos de los partidos políticos y son presentados a los ciudadanos en listas cerradas y bloqueadas, las leyes que se elaboran no corresponden a la demanda social y ciudadana, sino al meditado cálculo demagógico de dichos partidos para alcanzar la hegemonía electoral.

Como el poder judicial no es independiente, sino que está dirigido por cuotas de los partidos, pues el cumplimiento de la ley está condicionado por el poder ejecutivo (donde reside realmente la soberanía en la partitocracia) con su ariete en la persona del Fiscal General del Estado que mas bien es del Gobierno.
El ejemplo De Juana es ilustrativo. Como por 25 asesinatos los ha saldado con 20 años de cárcel cuado estaba condenado a más de 2000, la sociedad civil presiona mediante los medios de opinión, denunciando la impostura.
El poder judicial, dependiente del ejecutivo, primero intenta meter al asesino una desproporcionada condena por delito de opinión y luego, ante el desprestigio y desgaste que puede suponer un mártir nacionalista, es entonces el poder ejecutivo el que intenta arreglarlo presionando al poder judicial, para que rebaje la pena lo suficiente para poderla controlar en vía administrativa.

Como se puede observar siguiendo el hilo de la cometa, en este equilibrio de poderes el ciudadano está totalmente en fuera de juego y es lo que provoca, en última instancia, su indignación y su impotencia que le hace salir a la calle.

El cumplimiento de la ley no es un valor en este reino de lo relativo. Sed lex, dura lex es un concepto para académicos y juristas. Yo en mis tareas profesionales he visto como la elaboración de las leyes se realiza para justificar a la sociedad la regulación del objeto de las mismas. Luego resulta que la aplicación es muy difícil cuando no imposible. Lo malo de todo esto es que el no cumplir las leyes a sabiendas tiene un nombre, prevaricación y es un delito que conlleva penas de prisión.
Pero en el régimen que vivimos es normal hacer las leyes para no cumplirlas, sin temor a que los responsables sean vistos como prevaricadores, ni sean procesados, como se debiera.
La ley como justificación da lugar al juego de cumplirlas cuando interesa y no cumplirlas cuando no interesa o no existe presión para ello.
Esperemos, que como el pueblo español ya ha demostrado que no se chupa el dedo, esas protestas y esos encuentros colectivos le hagan recapacitar sobre las verdaderas causas que producen estos adefesios. Que no es mas que nuestra falta de libertad para elegir a nuestros representantes y deponerlos en casos como el que nos ocupa.
En nuestras manos está. No nos llamemos a engaño. Si queremos la libertad tendremos que ir a buscarla, arrebatándosela a quienes la detentan, que no son otros que los partidos políticos estatales. Claro que Rajoy nos redime diciéndonos que no somos súbditos, pero solo nos da derecho a que se nos explique. ¿Te parece bonito ciudadano?

martes, febrero 27, 2007

CARTA ABIERTA A JOSE MARÍA GARCIA

Estimado, admirado y honrado Jose María García:

He tenido ocasión de escucharte en la ya celebre entrevista que te realizó Jesús Quintero y que los hados del régimen suprimieron de un plumazo.
Para ello, he tenido que usar el único medio que existe en este país donde todavía hay libertad de pensamiento y expresión: Internet.
Te he visto preguntarte como es posible que en el Reino de las libertades, todavía esté vigente la censura. También, en un rasgo de ingenuidad impropio de tu experiencia, instas a Quintero, azuzando su dignidad, para que no justifique el adefesio.
Olvidas que este régimen tiene todo atado y bien atado, para que nadie se salga del redil.
La entrevista es natural, sincera, como siempre lo has sido tú y porta los hechos y las reflexiones suficientes como para definir el sistema político que estamos viviendo.
Recuerdo que hace poco en esta misma bitácora discutíamos sobre la corrupción mediática. Hubo un interlocutor que decía que no solo existía Polanco, que había muchos mas medios, quedando garantizada la pluralidad informativa y de opinión.
Pero los hechos son tozudos, como bien has tenido la ocasión de comprobar.

Los escritores que no cuentan con el beneplácito de la oligarquía editorial tienen que fundar su propia editorial o editar en el extranjero.
Todo el que disiente de los oligarcas sean del signo que sean, son tachados de “antisistema”, polemistas y apartados del pastel multimedia.
Muchos de los papeles estelares en el mismo son utilizados para tapar bocas o como premio de nepotismo o amoríos, como tu bien denuncias que ocurría en Telefónica Media.
Esta bitácora, por ejemplo, como muchas otras, está hecha con el fruto de mi tiempo libre, que no es mucho, pero sin la mas mínima remuneración. Estaría dispuesto a escribir lo mismo en cualquier medio nacional o local, sin cobrar ni un euro, pero no es posible.
Podrías argüirme que escribo horrorosamente y lo mas seguro que tengas razón, pero en la red hay algunos blog cuya calidad literaria e informativa es muy superior a muchos apartados de opinión de periódicos consagrados.

Tus denuncias, Jose María, son tan ciertas, como el refrán que dice “las verdades ofenden” y de ahí el tijeretazo. Además aquellas van dirigidas, en su mayor parte a un blanco (Aznar y el PP con los que colaboraste) que sería difícil entender, para quien considere que esto es una democracia, como la TVE actual no emite tu entrevista integra y en horario de máxima audiencia.
Pero, admirado, en esta oligarquía reina el lema tácito “hoy por ti, mañana por mi” que justifica el consenso político y es el padre de todos los pactos de silencio de este régimen.

Esta oligarquía política y financiera, es dueña absoluta de este país, detenta la soberanía, ha usurpado la libertad de acción de los ciudadanos y secuestrado su libertad política.
La opinión esta prefabricada, los medios de comunicación están a merced del poder financiero que controla la publicidad.
Como tú has tenido ocasión de comprobar, los periodistas profesionales que quieran ganarse la vida, ya saben lo que pueden y lo que no pueden hacer o decir. Se repite machaconamente que esto es una democracia y la gente, en general entre los que te cuento, se lo cree, a pesar que al ciudadano solo se le ofrezca la posibilidad de elegir entre varias listas cerradas de individuos anodinos, anónimos y en su mayoría mediocres, que se han elaborado en el hermético aparato burocrático de los partidos políticos.

Al final de la entrevista, querido Jose María, dices lo que yo tantas veces he pensado y es lo que me impulsa a mi a escribir en este blog; tengo las necesidades cubiertas, no tengo grandes ambiciones y solo me mueve a denunciar la verdad el afán de prestar un servicio a la sociedad civil, que vive en la manipulación y la mentira.

Nosotros, a través de la ALCD nos proponemos lo mismo, con la intención de que algún día los ciudadanos podamos decidir nuestra forma de estado y elegir de verdad a nuestros gobernantes y también deponerlos cuando no cumplan nuestro mandato.

En nuestra organización necesitamos gente como tu, José María, que no tenga sordina en la denuncia, que sea claro y entendible en la comunicación e incombustible al desaliento.
Y creo que tú también necesitas de nosotros, porque la oligarquía te intentará arrinconar y hacer la vida imposible। Esto lo describes magníficamente en la denuncia que haces en la entrevista, del intento de apartar al malogrado Antonio Herrero.

Como náufrago, junto a unos cuantos tan perdidos como yo, lanzo este mensaje a la inmensidad del océano, con la esperanza de que algún día llegue a tus manos o a personas como tú y así ayudarnos a ponernos a salvo। Los ciudadanos y la sociedad en general nos lo agradecerán.

Tuyo, afectísimo, Luis Alonso Quijano

sábado, febrero 24, 2007

EL AGUJERO NEGRO DE LA ABSTENCIÓN

Como ya escribí en esta bitácora sobre las elecciones catalanas, no voy a repetir los mismos argumentos, que prueban irrefutablemente que la clase política en este país, no solo no es representativa de la sociedad civil, sino que está alejada de sus demandas y necesidades reales. Las apuestas políticas priman por intereses partidistas y se basan en la demagogia, no en las peticiones de los ciudadanos, a los cuales se les ha anulado totalmente su iniciativa y libertad política.
Conviene detenerse un poco en el significado de la abstención para nuestros dirigentes.
Chaves, político de lo mas puro del felipismo y oligarca por antonomasia, mantiene sin rubor, que el referéndum constituye un “éxito sin paliativos”. Se basa en que la confianza de los votantes en el triunfo final del sí les hizo prescindir de su participación en las urnas.
Por supuesto, todos los medios de comunicación mencionan la elevada abstención pero no la representan, gráficamente, en su justa medida.
Si parece absurdo que los electores se queden en casa, sin votar esperando que los demás aprueben por mayoría algo que desean de verdad, mas lo es todavía decir que el estatuto se ha aprobado por la mayoría porcentual de mas del 80%.
Está claro que mientras los ciudadanos de esté país nos traguemos esos sapos de la propaganda oficial, vengan de sus dirigentes o vengan de la prensa oficial subvencionada por los oligarcas, habrá que pensar que es cierto el tópico de “tenemos lo que nos merecemos” .

No hay que ser un lince para darse cuenta que una participación del 36%, junto a una abtención técnica (votos en blanco mas nulos) estimada en el 10%, da una participación real del 26%. Aunque de ese 26%, el 87% de su aprobación, el respaldo es de un pírrico 23% del censo total. Si eso es un respaldo incuestionable, que venga Dios y lo vea.

En mi modesta opinión, pienso que los dirigentes que justifican esas cifras participativas, lo dicen para justificar lo injustificable, pero no son sinceros con su conciencia. Desafían las leyes de la naturaleza social y cívica que no está en sintonía con sus proyectos. Esa mayoría social que no ha refrendado estos monstruitos de estatutos, es la que tiene que mirar otras alternativas a estos políticos que ya desde la transición construyeron las reglas de juego a sus espaldas.
Esa ceguera política de nuestros oligarcas, sin duda, acabará pasando factura al régimen, al igual que ocurrió hace un siglo con la otra Restauración oligárquica de 1876. Su agotamiento se producirá por la indiferencia de la sociedad civil, que buscará otras formas de satisfacer sus inquietudes políticas al margen e estos partidos de burócratas subvencionados por el Estado.
Desde luego, la mejor alternativa es la acción ciudadana exigiendo que le sea devuelto lo suyo, es decir, la capacidad de canalizar la acción política y la capacidad de participar en ella, bien eligiendo y deponiendo a sus gobernantes o bien decidiendo directamente sobre sus verdaderas necesidades y demandas।

Al igual que un agujero negro espacial evoluciona por colapso sideral engullendo todo lo que hay a su alrededor hasta que cuando crece lo suficiente atrapa también la luz (de ahí su nombre), la abstención amenaza con convertirse en el agujero negro de esta partitocracia, de la que esperemos no quede ni rastro después de dos elecciones como estas.

domingo, febrero 04, 2007

LA CIUDADANÍA LLAMA A LA PUERTA

Es curioso comprobar como estamos viviendo un auge, explosión diría yo, de fuentes de opinión personales en los distintos blogs que prodigan por la red, contrarios y disconformes con el actual sistema político español. Es señal de que la prensa en este país no goza de auténtica libertad de expresión, ya que solo es viable con la ayuda institucional de la oligarquía política y no podemos leer opiniones como estas o parecidas.


Nuestro impetuoso Manuel Lissen, los ha recopilado de la siguiente manera:


PLATAFORMAS:
(Democracia Participativa) http://www.democraciaparticipativa.net/
(Más Democracia) http://masdemocracia.org/
(Andaluces por el cambio) http://www.andalucesporelcambio.com/

MOVIMIENTOS CÍVICOS
(Comisiones cívicas) http://www.pactoccivicas.org/site/
(Ciudadanía y libertad) http://www.argumentoslibertad.org/
(Convivencia cívica catalana) http://www.convivenciacivica.org/
(Ciudadanos para la libertad) http://www.ciudadanosparalalibertad.org/_sgg/f10000.htm

FOROS
(Alianza universitaria para el debate político) http://www1.universia.net/CatalogaXXI/pub/ir.asp?IdURL=90904&IDC=10060&IDP=VE&IDI=1
(Foro Ciudadano Ciudad de Murcia) http://www.forociudadano.org/
(Foro Andaluz) http://foro.foroandaluz.es/
(Tercera Vía) http://www.terceravia.com/
(Ciudadanos en la Red) http://ciudadanosenlared.blogspot.com/

ASOCIACIONES POLÍTICAS
(Ciudadanos agobiados y cableados) http://www.freewebs.com/eleccionesmarzo/
(Democracia Directa Digital) http://www.d-3.info/democracia/index.phpndex.php
(Escaños Vacíos) http://usuarios.lycos.es/escanos_vacios/

BLOGS (**)
http://foro-liberal.blogspot.com/
http://gonzalez-zorrilla.blogspot.com/
http://cronicasbarbaras.blogs.com/
http://blogs.periodistadigital.com/lorenzoabadia.php
http://wonkapistas.blogspot.com/
http://scriptor.typepad.com/
http://malvasiablog.blogspot.com/index.html
http://criterio.e-dazibao.com/
http://blogs.periodistadigital.com/crisishoy.php
http://www.aromeo.net/
http://oureligionisfreedom.blogspot.com/
http://blogs.periodistadigital.com/tamames.php
http://democraciapura.blogspot.com/
http://www.deugarte.com/
http://luisrull.blogestudio.com/
http://blogs.periodistadigital.com/fernandezarribas.php
http://www.daniel-innerarity.net/
http://www.democracia-real.org/html/index.php
http://blogs.ya.com/niconmigonisinmi/
http://www.lacoctelera.com/vivalademocracia



Nosotros estamos intentando confluirlos a todos en el ALCD, para así unificar esfuerzos y conseguir un frente común que sea capaz de conseguir, al menos, doblar la rodilla a los oligarcas y forzar un cambio político que permita organizar en España, la forma de estado y de gobierno que quieran sus ciudadanos.

Resulta chocante que dentro de las opciones políticas de dos países como EEUU y Francia donde hay mas controles democráticos que aquí (recordemos que en ambos se eligen los candidatos con voto mayoritario, no como aquí, con voto proporcional), están de moda dos mujeres que amenazan con la supremacía política varonil en ambos países.
Pero lo que mas llama la atención es lo que tienen en común. Ambas poseen páginas de Internet que admiten participación ciudadana libre. Y también proponen cambios políticos que permitan un mayor participación ciudadana en las decisiones políticas, aprovechando las nuevas tecnologías.
Es lógico pensar que el extraordinario éxito de ambas damas, no se deba solo a su belleza física, pues bellas ha habido en todas la épocas, sino a la propuesta de mayor participación política de los gobernados en lo asuntos de estado.
Porque solo EEUU y Suiza tienen una constitución hecha por sus ciudadanos y con controles democráticos. Si se quiere un poco degenerados por la oligarquía financiera, pero regenerables.
Los demás países tenemos lo que nos han dejado los que a lo largo de la evolución histórica han detentado el poder, birlándoselo a su auténtico dueño, el pueblo soberano.
Estamos de enhorabuena, por tanto, que haya dos mujeres dispuestas a devolver al pueblo lo que le pertenece, es decir, la capacidad de decisión política del ciudadano, cuya base debe ser su libertad política.
Evidentemente, en España, falta mucho trecho para que alguien de ese paso, pero somos todos nosotros unidos, con una sola voz, los que tenemos que exigirlo.
Para ello debemos emplear el arma de moda para la promoción de ideas, que tan bien se les da a ambas damas, la red de Internet.
Juntémonos, pues y reclamemos lo que es nuestro.
Basta ya de usurpar, basta ya de que por ambiciones políticas con reglas trucadas, la sociedad civil no pueda decidir en asuntos de estado, como el fin del terrorismo y la organización territorial. Basta ya de que se quiera escuchar y ceder a una panda de asesinos y pistoleros y se ningunee y/o ignore la opinión del ciudadano honrado. Basta ya que unos cuantos impresentables con información privilegiada, se forren impunemente, mientras que el resto tiene que ganarse la vida con su trabajo.
El pueblo, ese gran león dormido, tiene que reaccionar a todas esas injusticias y además reclamar algo que le pertenece: su libertad para organizar el poder como decida.

lunes, noviembre 27, 2006

LAS LLAVES DE LA LIBERTAD

Siempre me ha intrigado, desde que tengo uso de razón política, cual era la causa por la que totalitarismos como el franquismo, el comunismo soviético, castrismo, etc. Se perpetuaban el poder, ante la pasividad de la sociedad civil.

Todos quizás nos hemos hecho preguntas como:

¿Por qué el pueblo español asumió sin rechistar la proclamación del rey a la muerte de Franco, cuando las presunciones sobre el personaje si no de rechifla general, distaban mucho del cariño popular?

¿Por que se mantiene Fidel Castro en el poder con la condescendencia del pueblo cubano, cuando existe una gran presión internacional a favor de cambios democráticos y una oposición económicamente fuerte en la vecina Florida?

¿Como es posible que tiranos como Adolf Hitler o Sadam Hussein gobernase tan despóticamente un pueblo con la indiferencia e incluso sumisión o acatamiento de sus ciudadanos?

Cuando oigo ahora abominar del franquismo, como si fuera la época de las cavernas, no dejo de sorprenderme. Yo era un adolescente cuando el franquismo consumía sus últimos estertores. Tenía mis inquietudes, pero desde luego la sociedad de entonces no era muy diferente a la de ahora, haciendo abstracción de los adelantos técnicos. Las familias, en general, vivían con decencia y cursaban estudios superiores todo el que se lo proponía. Incluso recuerdo multitudinarias manifestaciones de lealtad al dictador, no solo en la plaza de Oriente de Madrid, sino también el otros municipios importantes.
Durante esa época, no percibí en ningún momento inquietudes revolucionarias ni deseos de lanzarse a la calle. Me refiero naturalmente a la sociedad civil. Si hubo movilizaciones entre la incipiente clase política de la época.

Doscientos años antes, un francés muy joven e inteligente, Etienne de la Boetie, se hacía la misma pregunta; ¿como era posible que la sociedad aceptara a un tirano sin sentir la necesidad de deponerlo?

Que en una sociedad haya siempre mas ciudadanos dispuestos a obedecer que ha mandar y que aquellos acepten indefectiblemente a estos, es un enigma que llevó a La Boetie a escribir su célebre tratado “Discurso sobre la Servidumbre Voluntaria”.




La obediencia a la autoridad es un tema sugerente para la Psicología, no sólo por la influencia que tiene en la vida individual de las personas, sino también por su calado en la organización de la estructura social, legitimada, y que está en la base de las relaciones sociales estables.
Sabido es que la obediencia a la autoridad está basada en el principio de Jerarquía que ha sido exaltado, prioritaria y constantemente, en nuestra cultura porque es uno de sus pilares.
Mucho se ha escrito y debatido sobre el por qué la persona obedece aunque ese acto la sitúe en contra de sus principios éticos o de sus intereses.
Este enigma quedó al descubierto cuando en 1963 Stanley Milgram, un sicólogo social norteamericano, realizó un experimento con el que demostró que la obediencia a la autoridad es algo consustancial a la naturaleza biológica de los seres humanos.

1.Cuando un sujeto obedece, hace dejación de su responsabilidad

2.Los individuos obedecen con mayor facilidad cuanto mas lejos están aquellos sobre los que recae la orden

3.Por el contrario, obedecen mas fácilmente cuanto mas cerca está la autoridad

4.A mayor nivel de formación, menor intimidación produce la autoridad

5.El sujeto tiende a encontrar autojustificaciones a sus actos de obediencia, inexplicables para su conciencia.

6.Solo el 30% de los individuos dejaron de obedecer en situaciones límite.

Los poderosos conocen estos conceptos y los aplican subrepticiamente, sobre todo en la educación, las normas políticas, los medios de comunicación y las encuestas de opinión, que son las principales fuentes de renovación de la servidumbre voluntaria.

Nos conviene conocer las estrategias por las que se nos mantiene en ese estado y poner la base para intentar superarla. Recordemos que la formación es un buen antídoto.

A esta servidumbre, propia de nuestro fisiologismo, hay que añadir la fuerte influencia de nuestra formación cultural y social, basada en la organización jerárquica y la obediencia a la autoridad.
Que nadie piense, pues, que conociendo las causas será fácil desprenderse de la servidumbre voluntaria y concienciarse en el derecho a la desobediencia civil de leyes por objeción de conciencia, que debería ser un derecho regulado en todas las constituciones, como lo está el derecho a la huelga de los trabajadores; de esa forma se garantizaría a la libertad política de los ciudadanos.

Para librarse de la servidumbre voluntaria a los poderosos, aparte de conocer y saber, que ya es importante, hay que hacer ejercicios diarios de superación y sobre todo hay que adquirir el hábito de libre pensamiento e independencia de opinión, para interpretar los acontecimientos sociales y políticos de nuestra experiencia vital.
Solo cuando se adquiere esa espíritu crítico individual, es cuando se debe considerar uno libre de dicha servidumbre.
Entonces será fácil adoptar decisiones, como no acudir a las urnas a votar o mantener una decisión firme con opiniones fundadas, en defensa de la democracia o llevar a cabo la acción ciudadana.

Desde esta bitácora yo os invito, ciudadanos, a liberaros de esta mentalidad de siervos que nos nubla la conciencia y no nos deja ver la realidad।
Nos encontramos como en la caverna Platón, que decía que para conocer la auténtica verdad de las ideas, teníamos que salir de aquella y ver la claridad del exterior.
Sin duda, obtendremos la llave para salir de la caverna, poder ver todos la luz y con esta, alcanzar la verdadera libertad política.

lunes, noviembre 13, 2006

LA VERDADERA FAZ DE LA PARTITOCRACIA


Como hemos visto en las elecciones de Cataluña, donde la mitad de la población ha dado la espalda a los políticos, se ha consumado la prueba del algodón para esta llamada “democracia”.
Hemos visto como no es problema perder o ganar escaños, con el voto proporcional a listas cerradas de partidos políticos, en grandes distritos.
Pues bien, en Cataluña, un partido con voto mayoritario, que aumenta su numero de escaños, se ve relegado a la oposición a un gobierno, elegido por los partidos que han perdido escaños.
Pero no es esto todo lo malo del asunto. El mercadeo de puestos de responsabilidad que sin tapujos, se abrió el día siguiente a conocer los resultados electorales.
El partido mayoritario burgués, ofrecía a un partido que se llama republicano (ERC), pero que se desenvuelve la mar de bien en la monarquía y que se supone de la izquierda obrera y que para mas INRI ocupa la tercera plaza electoral (muy por detrás de la segunda fuerza política), nada mas y nada menos que la Consejería mas importante del nuevo gobierno y la mitad del resto.
Es decir, que si hacemos obviamos la figura del Presidente, la tercera fuerza política controlaría más Consejerías que la primera.
Esto sonroja al más sinvergüenza. No contentos con esto, el partido tentado, se permite el lujo de rechazar la oferta y pasar a formar parte de un pacto contra natura desde el punto de vista de la voluntad ciudadana.
Dejemos por un momento Cataluña y vamos a analizar un poco lo que pasa en el proceso electoral del parlamento de la nación y que es lo que quiero decir cuando afirmo que este sistema, no es representativo.
Vamos a hacer abstracción de todo lo que rodea al acto de elegir en este régimen y de consideraciones sobre el tipo de elecciones y voto y a deshacernos de prejuicios de ese tipo. Vamos a considerar el acto puro de elegir un candidato con su voto. De esta manera tendríamos que tener una proporción matemática entre ambos.
Un escaño no es cuestión baladí, desde el punto de vista de la voluntad popular. Hace falta la coincidencia, en su intención colectiva, de muchos votantes, para quitarlo u otorgarlo. Obviando la mayor o menor iniquidad (mas bien la mayor) en su reparto por distritos con la Regla de Hondt, para ganar o perder representantes, hace falta muchos votos a favor o en contra, respectivamente.
Analicemos lo que ocurrió por ejemplo en las elecciones generales del año 2000; podría haber cogido cualquier otro resultado; en alguna parte de este blog están también los resultados de las de 1993 y se podrían analizar también las de 2004 con parecidas conclusiones.





Si observamos los porcentajes con el reparto de escaños, veremos lo sorprendente que resulta que:

- Con porcentaje de votos similares, CIU dobla en diputados a IU.
- Con 4 veces menos votos, el PNV obtiene casi los mismos diputados que IU
-Con casi el mismo porcentaje de votos, el PNV dobla en escaños a los canarios de CC.
¿Qué nacionalistas son los que condicionan la política en el Parlamento nacional?

Esta es la verdadera faz de la partitocracia.

A los oligarcas, les trae al fresco que la mitad de la población no vaya a votar.
Les da igual que la voluntad popular, por ejemplo en las últimas elecciones catalanas, se haya decantado mayoritariamente por una opción que va a tener la misma función con 48 diputados (CIU) que otra que ha conseguido 3 (Ciudadanos de Cataluña).

Mientras tanto, nos vamos enterando que en un país llamado EEUU, donde hace poco se reeligió a un presidente ufano, ahora paga con la pérdida del poder legislativo, en unas elecciones que garantizan el control institucional de poderes. Tendrá que gobernar con la oposición imponiendo las leyes y presupuestos.
Como apunta un miembro de nuestra ALCD, no hay ninguna reacción política de admiración o envidia sana. Ningún síntoma de emulación de un sistema que borraría de un plumazo el bochornoso espectáculo que se está viviendo en Cataluña y que no es el primero ni será el último.

Lo de Cataluña es lo más reciente, pero recordemos lo de Baleares, Aragón y la multitud de casos análogos en ayuntamientos de nuestra geografía.
Urge una reforma de la constitución.

Pero no la superflua que se pretende sobre la corona, si no la que asegure las elecciones por voto mayoritario a doble vuelta, la separación de poderes, con elecciones presidenciales y legislativas por separado. Para que el pueblo pueda elegir y deponer libremente a sus gobernantes como ocurre en el denostado EEUU.

Para los ingenuos que reclaman que en casos como en Cataluña haría falta una segunda vuelta, decirles con estas reglas, una segunda vuelta es inútil.
Primero, porque aquí no hay separación de poderes. Y segundo, porque las segundas vueltas solo tienen sentido para elecciones con voto mayoritario y aquí el voto es proporcional; en aquellas se vota dos veces una con el “corazón” y otra con la “razón”.

Por otra parte algunos oligarcas (recientemente Paco Vázquez), reclaman la modificación de la ley electoral, con la boca chica, pero jamás permitirían los cambios que conduzcan a la democracia, sino los cambios que permitan reafirmar mejor su perpetuación en el poder.

El pedir LA DEMOCRACIA, así con mayúsculas es una obligación moral de todo ciudadano que no pueda soportar situaciones de ese tipo sin inmutarse.
Somos nosotros los que lo tenemos que hacer. Somos nosotros los que lo tenemos que solicitar. Somos nosotros los que nos tememos que movilizar para ello.
En circunstancias como estas, algo nuestro se mueve; esto se mueve.

jueves, noviembre 09, 2006

LA IMPORTANCIA DE UN PODER JUDICIAL INDEPENDIENTE


Siempre me ha molestado el concepto que tienen muchos profesionales del derecho de su materia como una especie de ciencia esotérica de la que no se puede hablar y opinar si no se es perteneciente al gremio.
Bien es cierto que soy de los que piensa que en una democracia, el poder judicial es el mas técnico de todos, pues a la difícil interpretación de las leyes para hacer justicia, se une la enmarañada cuestión burocrática del procedimiento, que hace que no pueda ser cualquiera el que asuma dicha función. Por eso soy bastante escéptico con los tribunales populares y a la elección de sus componentes por los ciudadanos. La independencia e imparcialidad, escudo contra presiones económicas, mediáticas o amenazadoras, debe estar garantizada en unos profesionales bien formados y remunerados.
Pero de ahí a que cualquier ciudadano no pueda interpretar, percibir su sentido y significado e incluso participar en el debate de elaboración, modificación e interpretación de nuestras leyes, es un ejercicio de puro y duro corporativismo.
Porque además resulta que en un estado democrático es la soberanía popular con su libertad política, la que delega la elaboración de dichas leyes en sus representantes (poder legislativo), que no tienen porque ser abogados ni profesionales del derecho.
Igualmente me ha llamado la atención que algunos, de los que como en la ALCD, defendemos que en este régimen no hay democracia, niegan que haya rangos o escalas de mayor o menor democracia. Aseveran dogmáticamente que una democracia o existe o no existe. No hay término medio. Y eso, básicamente, siendo verdad, hay que matizarlo, pues siempre que se da una situación se puede dar otra mucho peor (ley de Murphy).
Esto es lo que ocurre con esta partitocracia que, no siendo democrática, ha evolucionado desde su creación a peor, pues la oligarquía se ha encargado de eliminar los pocos resortes de independencia que nacieron con ella, muy especialmente en el poder judicial.
No contentos con la falta de controles democráticos de la actual Constitución, los oligarcas se han dedicado a toquetear el único poder que podía incordiar a la clase política, como se ha demostrado con la última reforma zapateril, como veremos.

Me llama la atención dos hechos que pasan desapercibidos en las abundantes crónicas y memorias que se han realizado sobre la historia reciente de este régimen, pero que tienen una enorme importancia para comprender el estado actual de la situación política, y que dieron un vuelco al único contrapeso independiente que se instituyó en la actual Constitución.
Los dos fueron adoptados por el famoso “rodillo socialista” de Felipe Gonzalez adquirido en la mayoría absoluta lograda en las elecciones generales de 1982:

Ø La reforma del Consejo General del Poder judicial

Ø La supresión del recurso previo de inconstitucionalidad

Como se recordará, la Constitución española de 1978 en su Título VI, art. 122 establece la forma de elección de los miembros del CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL, que es el órgano de gobierno del poder judicial y que, entre otras funciones, se encarga de elegir a los presidentes de sala del Tribunal supremo y Tribunales de justicia de las Comunidades Autónomas y a exigir responsabilidad disciplinaria a jueces y magistrados, por citar las mas importantes.
Según este texto, el Consejo General del Poder Judicial está integrado por veinte miembros nombrados por el rey por un periodo de cinco años. De estos:

Ø doce entre jueces y magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica

Ø cuatro a propuesta del congreso de los diputados y cuatro a propuesta del senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con mas de quince años de ejercicio en su profesión.

Evidentemente el espíritu de la ley constitucional deja el designio político a la minoría de miembros (8 de 12). Se podría haber puesto que de esa manera se eligen los 20, pero deja los otros 12 para que se elijan como la ley determine; no hace falta ser un experto en la materia para comprender que de manera diferente a como se elijen los otros 8.

Fieles a ese espíritu, el parlamento de la época de Suárez elaboró la Ley Orgánica 1/1980, de 10 de enero, del Consejo General del Poder Judicial, que establecía que los doce vocales que la constitución dejaba al margen de su elección parlamentaria, serían elegidos por todos los jueces y magistrados que se encuentren en servicio activo, mediante voto personal, igual, directo y secreto, admitiéndose el voto por correo.

El parlamento felipista, dio un golpe de mano a la independencia judicial, con la redacción de Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial, que modifica la forma de elección de los esos 12 vocales, de manera que el Poder Judicial propone a 36 candidatos, de los cuales 6 son elegidos por mayoría de 3/5 partes del Congreso de los Diputados y los otros 6 por mayoría de 3/5 partes del Senado.
De esta forma se consumaba la superchería que quebraba la independencia del poder judicial y establecía el tristemente célebre reparto por cuotas de partido de la totalidad de sus miembros.

Si alguien tiene dudas de la importancia del control político de este Consejo, saldrá de las mismas al comprobar que el gobierno Zapatero ha vuelto a modificar la ley para que la elección de los presidentes de las Salas del Tribunal supremo y Tribunales de justicia de las Comunidades Autónomas, que como hemos visto es una de sus funciones principales, se realice por mayoría de 3/5 y no por mayoría simple como hasta ahora y eso porque al no haber cumplido el plazo de renovación de vocales estos son de mayoría propuesta por el PP, residuo de la anterior legislatura. ¡Todo un ejemplo al respeto de las reglas de juego democráticas!


El otro gran golpe a la garantía del control judicial sobre los posibles desmanes del poder político, lo constituyó la supresión del recurso previo de inconstitucionalidad.

La Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, permitía, en su redacción original de 1979, plantear recursos de inconstitucionalidad antes de que una norma fuese aprobada. Así, si el Tribunal declaraba inconstitucional una norma, esta quedaba invalidada antes de concluir su tramitación. De esa manera se evitaban perjuicios de muy difícil reparación como se han producido, por ejemplo, con la famosa ley de la “patada en la puerta” de Corcuera, o como la que se puede producir en la actualidad con la ley de matrimonios homosexuales o con el Estatuto catalán.
Bien lo sabe Rajoy, quien recientemente se decantaba por relegislar dicho recurso.

En 1985, el primer Gobierno de Felipe González, modificó la Ley del TC para eliminar el recurso previo, argumentado que este podía ser utilizado para "entorpecer la labor del gobierno y la producción legislativa".

Que estas modificaciones las hiciese el partidos socialista en el poder, no exime de corresponsabilidad al PP, que en su campaña para las elecciones de 1996 Aznar prometió volver de nuevo a la elección del Consejo como en tiempos de UCD y reestablecer el recurso previo de inconstitucionalidad en lo que se llegó a llamar proceso de “regeneración democrática”, alentada y difundida por los entonces candidatos a dichas elecciones. Lamentablemente todas las ilusiones quedaron sepultadas con el “pacto de silencio” establecido por el ganador y que “pasaba página” a la etapa antecedente de corrupción saldada con la perdida del poder político.
Quedaba sellada la irreversible involución de este régimen.

Fulminado el poder judicial adsorbido por la voraz oligocracia, el único contrapeso que queda en el actual estado de partidos es la prensa, que ni tan siquiera es independiente, sino que reproduce la cuota de influencia política de los partidos.
No es de extrañar, por tanto, que el presidente de la sala de lo penal del La Audiencia Nacional, diga que la prensa “libre” será una ayuda y no un estorbo a la justicia, ya que sin aquella no se hubiese descubierto el GAL.

Yo le respondería a esta persona sensata y a la vista honrada, que siendo eso cierto, ninguna “ayuda” es comparable al control ciudadano de los mandatarios y a la auténtica independencia del poder judicial del poder político, dentro de una Constitución democrática, con separación de poderes y libertad política de los ciudadanos.

lunes, octubre 23, 2006

EL ESTADO DE LA CORRUPCIÓN


Me sorprende el escepticismo general que existe entre la ciudadanía o por lo menos de la que yo conozco y trato, a cerca de la corrupción. Mas que escepticismo, conformismo.
Me llamó especialmente la atención un participante de un blog en Internet, que retaba a otro bastante flojote de reflejos dialécticos, a que le pusiese ejemplos de corrupción en este régimen oligárquico, no solo política, sino social y cultural. El retado no atinaba a ponerle ningún ejemplo claro y contundente y se limitaba a desacreditar a su interlocutor de falta de visión de la realidad.
Ni que decir tiene que para el retador no existe otra corrupción que la económica, que es la propia de la corrupción política. Evidentemente la corrupción tiene otras connotaciones cuando hablamos de la vida social, moral, cultural, etc., como puedan ser la degeneración de las costumbres, el mal empleo idiomático, las malas prácticas comerciales, muy habituales en el sector servicios, etc.

Y efectivamente no hace falta remontarse muy lejos en el tiempo, ni tan siquiera moverse del sillón de tu casa, para encontrar ejemplos de todo tipo de corrupción en la historia reciente de este país.
Así, en los tiempos de Felipe Gonzalez, salíamos a caso diario hecho público; desde el Director General de la Guardia Civil, que se llevó el dinero de los huérfanos, pasando por el ministro que ordenaba secuestros, el Director del banco de España que tenía cuentas opacas a hacienda, el alto funcionario que acaparaba fondos reservados, etc., etc.
Hogaño también son comunes los casos como Marbella, la condonación por ciertas entidades financieras de créditos millonarios a partidos políticos (la financiación ilegal está prácticamente institucionalizada).
Bien conocido es la importancia que tiene el control político de las Cajas de Ahorro, que tienen importantes partidas para fines “sociales”, que en muchos casos son usados por los partidos que las controlan, como financiación de los mismos.

En cuanto a corrupción cultural, el principal ejemplo es consecuencia del casi monopolio de Jesús Polanco, que controla desde los libros de texto que aprenden nuestros niños, a los medios de comunicación de masas y por tanto la producción de la opinión y también influye en el cierre de las cadenas o su absorción, de revistas y programas incómodos a la opinión oficial del régimen (cuyo ejemplo mas reciente es el cierre del programa de Telemadrid 'Diario de la noche' dirigido por German Yanke).

Recuerdo la ilegal toma de control del grupo de Polanco sobre Atena 3 anulada por el Tribunal Supremo. Ante la obligación de cumplir la sentencia, el gobierno de Zapatero ha decidido… ¡cambiar la ley!, para hacerla legal.
El monopolio editorial que hace que se dé mayor publicidad a ciertos autores, con el control político de galardones y ascensos en la Real Academia de la Lengua. El reciente nombramiento de un escritor semianalfabeto o el anterior de un famoso director de periódico cuyo currículo aportaba una sola novela y mala, hablan a las claras de la corrupción cultural.

La corrupción social es consecuencia directa de la política y cultural; el ciudadano hace lo que ve y se ejemplariza con los conspicuos personajes, sean artistas, políticos, deportistas, etc.
Recuerdo a un ministro de economía que se vanagloriaba de que España era el país que en que uno se hacía rico en menos tiempo. Esta sustitución de los valores sociales tradicionales por el puramente económico, es uno de los motores principales que mueven a la corrupción.

El poder político intenta echar raíces en la sociedad civil para crear un clientelismo social que garantice su perpetuación en el poder.
Los fuertes vínculos sociales que se establecen entre los mandamases de los partidos en el poder y la sociedad local (inauguraciones, asistencias a espectáculos o actos culturales, ágapes de promoción de productos, etc.) hace que haya una dependencia similar al antiguo caciquismo; de hecho a aquellos se les llama actualmente “barones” nombre evocador del histórico poder de la nobleza.

El PER, práctica que sigue vigente en Andalucía y Extremadura donde hace que se eternice en el poder el PSOE, consiste en la certificación falsa de la ejecución de trabajos a cargo de los presupuestos del Plan de Empleo Rural y que constituye el medio de subsistencia de muchas familias que pasan a formar el llamado “voto cautivo”.
Como funcionario de comunidad autónoma he visto como el pago de las ayudas a la agricultura, que los fondos europeos sufragan a los agricultores y ganaderos, eran precedidas por la carta del consejero de turno avisando de la transferencia a su cuenta bancaria de determinada cantidad, sin especificar de quien procedía el dinero, ni en concepto de que. De esa manera daba la impresión que el dinero lo mandaba dicho consejero por gracia de su partido.
La adjudicación de contratos de servicio, donde se hace la pantomima de publicarlas en concursos de multiconcurrencia, sacan unas condiciones que solo unas cuantas empresas (si no una solo) pueden cumplirlas; esta es otra gran fuente de corrupción tanto política como social. Conozco sociedades con importantes fuentes de ingresos procedentes de contratos de servicios que se perpetúan en el tiempo, a cargo de los presupuestos.
Como se recordará, recientemente el presidente catalán achacó, en el parlamento, al jefe de la oposición el haber sustraído el 3% de todas las obras adjudicadas en los últimos 23 años que este estuvo en el poder.
También en Cataluña, recientemente, la prensa se hacía eco del cobro de una parte del sueldo de los funcionarios elegidos a dedo, al partido que detenta el poder; otro ejemplo mas para añadir a la lista.

Corrupción social es, también, la inducción intencionada al mal uso del lenguaje; por ejemplo, empleo incorrecto de términos, de expresiones vulgares o soeces, de expresiones hechas (muletillas) que anulan su capacidad espontánea de combinación de palabras y redundan en el empobrecimiento idiomático. Ejemplos existen para hartar: del “por consiguiente” o “sin acritud” felipistas, al “venga”, “va a ser que no”, “como no podía ser de otra manera”, etc.,de la actualidad.
La aristocracia cultural y lingüística, es considerada como jerga de enteradillos o sabelotodos y el hablar bien o de manera correcta, es visto como amanerado o cursi.

Si analizamos las causas de este fenómeno, comprobaremos que no es casualidad, ya que a esta degeneración del lenguaje contribuyen además de los políticos, los personajes famosos y los de la nueva clase de “famosos” habituales de los programas del corazón, que idiotizan al espectador medio para que no se dedique a cosas más instructivas.

El objetivo de la corrupción cultural es claro; formar una sociedad civil satisfecha mediante el estado de bienestar e ignorante de las ideas y cultura, la que se fomenta como consumo y no como aprendizaje y fuente de valores. Da vergüenza ajena ver a autobuses de gente mayor, de bajo nivel cultural, viendo cuadros clásicos y escuchar las explicaciones de los guías sobre estos.

Tampoco el poder judicial se escapa a los ejemplos, como lo tenemos en las andanzas del juez Estevill, compinchado con malhechores para llevarse parte del botín, o la permanente persecución masculina (en el estado de la igualdad sexual) en las resoluciones judiciales en caso de separación o divorcio, donde en el 95% de las veces el hombre queda totalmente expoliado de bienes y con cargas económicas o las andanzas de un juez despechado de la vida política que se encarga de perseguir judicialmente a sus verdugos políticos y ahora que estos ya no están, se dedica a favorecerlos con resoluciones que rozan la prevaricación.
Tampoco se puede olvidar la persecución y muerte profesional del juez Liaño, cuyo delito fue cuestionar las cuentas del todopoderoso Jesús Polanco, con resoluciones que en todo momento contaron con el apoyo fiscal y que se trataban de instrucción de sumario, no de sentencias. Este juez tuvo la mala suerte de que los jueces que lo juzgaron eran amigos del acusado, que no tuvieron ni la dignidad de renunciar al caso.

Por supuesto, de la corrupción política, por ser más evidente, al tratarse de componente económico, solo se llega a conocer los casos concretos traicionados por las pasiones antagónicas, celos, envidias, etc.
Se puede decir que conocemos, la punta del iceberg, por poner el tópico al uso.
Es muy difícil, por la falta de controles ciudadanos al poder político, llegar a conocer casos de corrupción. Es muy posible que individuos de buena reputación, sean o hayan sido corruptos, sin que trascienda

La reciente oferta del PSOE al PP de llegar a un “pacto contra la corrupción urbanística”, después de que hace años un Felipe Gonzalez acuciado por la misma, inventase la figura del Fiscal anticorrupción, una especie de French Connection redivivo cuya figura todavía perdura, deja bien a las claras que el problema existe, no es un invento de las lenguas maldicientes o catastrofistas, y que su solución hasta ahora ha consistido en salir al paso con medidas legales y policiales y tratarla por sectores, (urbanística, judicial, partidista, etc.) que es lo mismo que estar tratando a un enfermo de cáncer con aspirina.

Y es que no se quiere entender que mientras haya dinero público sin necesidad de justificación, mientras que municipios y comunidades autónomas se puedan endeudar sin tasa ni medida, mientras las entidades locales tengan en su mano, amparadas por la irresponsabilidad de los partidos, la capacidad de recalificar terrenos y mientras que no haya una auténtica separación de poderes con controles ciudadanos, mientras no exista una limitación temporal de ostentación del poder que evite el clientelismo político, existe y existirá la corrupción. Ya pueden llamar a los mejores agentes de las mejores policías del mundo, que esta será inevitable.
Por eso desde la ALCD, proponemos que las reformas necesarias en el ordenamiento jurídico para garantizar estos remedios. Al cáncer hay que operarlo y tratarlo con medios abrasivos para eliminar todo residuo insano que pueda volver a producirlo.