viernes, agosto 17, 2012

RÉQUIEM POR UN FRACASO ANUNCIADO


Si alguien había pensado que el partido de la derecha sociológica estaba preparado para sacar a España de la situación nefasta en que nos dejó su álter ego socialdemócrata, habrá salido ya de su error.
Incapaz de tomar las medidas adecuadas, las cuales deberían ir enfocadas a una reforma estructural del actual sistema político, recurren a rasgarse las vestiduras acusando a las instituciones foráneas de los males propios. Se retoma así el discurso que dejó el anterior gobierno y que presentó a las últimas elecciones con el resultado conocido.
Sin contar con los incesantes casos de corrupción que afectan a todos los estamento, desde la cúspide del poder del Estado, hasta los partidos, pasando por los cargos públicos “independientes”, los pregonados “mayores ajustes de la democracia” adolecen de muchas carencias.

  • No se han tocado las instituciones que originan servicios públicos duplicados o inútiles. Reforma del estado autonómico, supresión del senado, diputaciones, etc.
  • No se han suprimido empresas públicas, creadas para ocultar gastos contables.
  • No se han privatizado televisiones autonómicas, que producen miles de euros de pérdidas.
  • No se ha limpiado la administración de asesores, puestos de confianza, coches oficiales, gastos suntuarios, etc.
  • No se han investigado las indemnizaciones fraudulentas de las entidades financieras tomadas por los políticos, ni se han pedido responsabilidades por su nefasta gestión.
  • No se ha puesto en marcha una ley de incompatibilidades para los políticos, que se les permite cobrar varios sueldos, primas, dietas, indemnizaciones, compensaciones, cesantías, etc., sin tasa ni medida.
  • No se han clausurado las embajadas que poseen todas las comunidades autónomas en el extranjero
  • No se han suprimido en su totalidad las subvenciones a partidos políticos y sindicatos.
  • No se han acometido auténticas medidas de incentivo económico para generar empleo y la subsiguiente recaudación impositiva. Como muestra, algunas de las que ha impuesto Hollande en Francia y que ha hecho rebajar la prima de riesgo de 140 a 40 puntos básicos:

Ø    Derogar la subida del IVA que preparaba Sarkozy
Ø     Rebajar la edad de jubilación desde los 62 a los 60 años (para los
         trabajadores con 41,5 años cotizados)
Ø    Que las rentas del capital paguen lo mismo que las rentas del trabajo
Ø    Que las empresas que se lleven sus fábricas fuera de Francia tengan
         que devolver las ayudas públicas recibidas
Ø    Crear un banco público de inversión para el desarrollo de las
          pequeñas empresas
Ø    Rebajar un 30% el sueldo al presidente de la República y a sus ministros
Ø    Construir 2,5 millones de viviendas de protección oficial para
           estudiantes y rentas bajas durante los próximos cinco años
Ø    Rebajar los sueldos de los directivos de las empresas públicas
Ø     Limitar la acumulación de cargos públicos
Ø     Subida del 15% en el impuesto a la banca
Ø     Prohibir las stock-options, excepto para empresas recién nacidas
Ø     Obligar a que la banca de inversión especulativa y la de
             ahorro estén separadas

La gestión política en España es nefasta y la consecuencia es la pérdida de control total de la situación y, lo que es mas grave, como un boxeador sonado, el gobierno ha arrojado la toalla y se declara impotente, arremetiendo contra el Banco Central Europeo. Rebajando el sueldo y despidiendo a funcionarios y preservando a personal eventual y de confianza. Subiendo impuestos en una loca carrera al suicidio recaudatorio.
Entramos, en la espiral de la quiebra. Para atender a los gastos corrientes hay que pedir prestado. De ese dinero se detrae aproximadamente un 75% para pagar intereses de lo que ya se debe. Al contar solo con el 25%, hay que volver a pedir más dinero…

La situación era previsible y hasta normal, dado la mediocridad y los personajes grisáceos que imperan en este régimen de listas de partidos.
Teniendo en cuenta que, según las últimas encuestas, el PSOE sigue por debajo del 30% de intención de voto y que el gobierno actual dice que no puede hacer más, se impone otra solución. Nuestra solución.
Hace falta que empecemos a organizarnos los ciudadanos, con el fin de realizar una Constitución auténticamente democrática y proponer las elecciones de nuestros representantes por elección uninominal por distritos a doble vuelta, expulsando a los incapaces dirigentes de la casta política de los partidos, que nos han arruinado.

La idea es formar Juntas Ciudadanas Provinciales, análogas a las que tan buen papel hicieron en la invasión napoleónica ante un vacío de poder similar al actual.
 En resumen, se pretende el nombramiento de un representante por junta con el objetivo de dividir la provincia en distritos electorales heterogéneos de unos 100.000 habitantes. Nombrar a un representante por distrito. Reunión nacional de representantes de las juntas y distritos para establecer una Junta Nacional, con un equipo que se encargue de realizar una Constitución donde se garantice la elección uninominal a doble vuelta para cada distrito y la elección por el mismo procedimiento, en distrito único nacional, de un Presidente del ejecutivo, que se encargará de tomar las medidas que no quieren acometer los oligarcas, inútiles, estafadores, corruptos e inmorales que nos gobiernan.

Para culminar este sistema hay que empezar por constituir las Juntas Provinciales. No mires para otro lado, ciudadano. Nadie lo va a hacer por ti. El pueblo somos todos y tenemos que hacer valer nuestro poder constituyente sobre la casta política que nos domina, nos roba y destruye nuestra identidad y conciencia nacional.
Veras como todos unidos, es fácil. Sin ambiciones personales, con el único objetivo de salvar nuestro futuro, el de nuestros hijos y nietos. De conseguir un país que conserve lo que tanto esfuerzo ha costado y nos quieren arrebatar.

Hay que componer el réquiem por la clase política actual, preñada de su propio fracaso; un fracaso anunciado que se hacer cada vez mas real y palpable. Quizá saldría de aquí el himno nacional que tanto anhela un pueblo libre y democrático.

lunes, abril 02, 2012

DONDE ENSEÑOREA LA CORRUPCIÓN, CAMPEA LA DELINCUENCIA


La amnistía fiscal aprobada por el gobierno por decreto, no es que produzca indignación sino ganas de emprender acciones incívicas; prender fuego al ministerio de hacienda, por ejemplo.

Alguien tendrá que explicar a los españoles en general que han visto mermados sus servicio públicos por los recortes, a los parados, a lo que no llegan a fin de mes, a los funcionarios que han perdido el 20% de su poder adquisitivo, a los que no cobran de la administración, a los que se les prometió ayudas a la dependencia y no la van a recibir o a los empresarios que han tenido que cerrar por deudas con hacienda o la seguridad social, como es posible que es gobierno permita el blanqueo de dinero birlado al control público o producto de actividades clandestinas o ilícitas, con el pago de un módico 10% de la cantidad defraudada.

Esto es una  burla, una farsa, una inmoralidad y un atentado brutal a la moral y buena conciencia de los ciudadanos.
Pero lo más llamativo no es la medida en sí, tremendamente injusta, sino el poco eco que ha producido en los medios periodísticos. No lo puedo entender si no imagino que todos los grupos poderosos, que son los creadores de opinión en España, tengan algo que ocultar en este tema. O se ven favorecidos con su silencio, a las condonaciones de los poderosos.
En esta bitácora he escrito mucho de la dependencia de la prensa a los grupos fácticos y de su connivencia con el poder, básico en la ocultación de la falta de libertad y democracia.

Un gobierno que no es capaz de controlar el origen de los ingresos, su evasión o su origen ilícito, que claudica ante la impotencia del Estado de ser justo con todos sus ciudadanos y cuyo único argumento para no seguir subiendo los impuestos a todos es perdonar a los defraudadores fiscales, es un gobierno totalmente descalificado para su función y que no nos merecemos. Un gobierno propio de un régimen agónico donde el principio moral es salvarse el que pueda.

A mis amigos, familiares, compañeros de trabajo que votan cada cuatro años y tantas veces han mentado las ventajas de este régimen donde existe “la posibilidad de cambiar periódicamente de gobernantes”, decirles una vez mas que ejemplos como este, son de lo mas ilustrativo. Un señorío de la corrupción donde, gobierne quien gobierne, campean los delincuentes.

lunes, marzo 26, 2012

REINO DE PERDEDORES, REINO DE LA MEDIOCRIDAD


Extraño país este, donde reina la partitocracia. Aquí los perdedores de elecciones sonríen y los ganadores lloran. La única esperanza de lucha contra la corrupción, aparte de jueces-héroes, es la alternativa de poder ideológica, en lugar del control ciudadano de las instituciones.
Los gobernantes legalmente constituidos de una región, reniegan de las leyes que los instituyen y amenazan permanentemente con la secesión de España.
Los mandatarios que nos han arruinado, en vez de responder ante la justicia y sus ciudadanos, se retiran con sueldos vitalicios y forman parte de los órganos de administración de las empresas o dan conferencias a precios exorbitados.
Los bancos como empresas privadas, quiebran, pero son rescatadas con dinero público.
Los directivos de grandes empresas tienen sueldos anuales millonarios, pero deben cantidades astronómicas a la Seguridad Social y a Hacienda.
Un país donde hay diferentes estudios elementales y distintos derechos e impuestos  dependiendo del sitio de residencia.
Una sociedad que bebe de la fuente de una televisión mediocre, que basa su programación exclusivamente en el ranking de audiencia, ofreciendo sexo, violencia y morbo, rasando los conocimientos culturales a la baja.
La formación de los escolares está entre las últimas de los países europeos con las peores tasas de fracaso escolar.
La inversión en investigación y desarrollo (I+D) es de los porcentajes más bajos de los países de nuestro entorno.
La emigración se produce entre la capa de población con mas formación y estudios.
En un país así, no es extraño que nos gobiernen lo perdedores.
Gobierno de perdedores equivale a política mediocre, cerrando así el círculo vicioso que nos lleva irremediablemente a la quiebra económica y al fracaso social, del que solo saldremos cuando acabemos con este sistema electoral del mundo al revés, donde nada es lo que parece.

domingo, febrero 05, 2012

GANA LO PREVISIBLE

Adiós ilusión. Chacón se despide amargamente, condenada por el aparato de partido al igual que lo hiciera antes de las últimas elecciones generales, para dar paso a lo mas rancio del partido socialista.
Acaba así la esperanza de poder de uno de los lobbys de la progresía más influyentes dentro del PSOE, el feminista, junto con el homosexual y el abortista.
Rubalcaba enfila una vieja etapa al frente de su partido, con el respaldo de la añeja guardia, consumada su traición al zapaterismo del que Chacón es su heredera natural.
Rey de los grandes secretos, conspiraciones y fondos reservados. Espíritu de la razón de estado. Prohombre de este régimen partidocrático, favorito de las elites dominantes socialistas. Rubalcaba es el elegido. Ave cesar.
A falta de libertad constituyente que logre una democracia auténtica, España queda al albur de un viejo zorro de la trampa y el engaño frente a un Rajoy que encarna la cara más falsaria e inoperante de esta socialdemocracia que nos domina.
Está claro que no existe ahorro posible, ni salida de la crisis, ni torniquete a la sangría de parados.Solo palabras huecas, esperanza de reformas inútiles y brotes verdes. Demagogia mendaz.

Al ciudadano solo le queda la esperanza de lo nuevo. De la aurora de la libertad que acabe con esta farsa de los partidos omnipotentes y omnipresentes, autonomías de taifas, corrupción galopante y banqueros forrados a costa del contribuyente.
Empecemos a organizar los distritos de la democracia. Pongámonos al frente de ellos y participemos todos en el cambio necesario. ¿Donde está la inicativa?

lunes, noviembre 28, 2011

MOVILIZACIONES POR LA LIBERTAD

Este será, sin duda, el título de una pancarta que se verá mucho en las movilizaciones que se esperan a partir de ahora.
Porque cada vez es más evidente que tanto la gestión desastrosa del gobierno saliente, como las medidas espartanas que adoptará el entrante, son fruto de una clase política ajena y totalmente disociada de la sociedad civil.
Como si metida en una lata de conserva se encontrara, entreabierta, corrompida y hedionda, procura que nadie se acerque demasiado a ella y solo se comunica con los ciudadanos dejando caer sus intenciones a través de unos medios de comunicación acostumbrados a su aspecto y fetidez, para comprobar nuestras reacciones de aceptación o rechazo y en función de ellas tomar sus decisiones. Estos medios, agradecidos por la financiación que reciben de dicha clase política en forma de publicidad institucional, colaboran mediante encuestas y recogida de opiniones, que sirven de información para elaborar sus propuestas.
La putrefacción provocada por la corrupción radical, motor económico de este régimen, produce una homogenización de ideas, propuestas y objetivos, de modo que poco importa que el gobierno saliente se defina como de los obreros y el entrante sea el de los adinerados.
Su consustancial asimetría social, explica como el gobierno de los trabajadores indulta a banqueros igual que vimos como el anterior de los empresarios pactó la paz con los sindicatos de clase.
Con la alianza político-financiera como bandera, están condenados a tomar las mismas medidas, basadas en el populismo y la demagogia en función de las expectativas de voto de los diversos colectivos.
El único que intento sacar los pies del tiesto fue Zapatero, al que se le obligó a tomar las medidas que supusieron el mayor recorte de derechos sociales desde la Instauración.

Las comunidades autónomas, colosal fraude institucional, multiplican cargos, gastos y corruptelas hasta hacer imposible la menor probabilidad que España vuelva a crecer lo suficiente para crear empleo.

En este Reino Irreal, es posible que los prebostes oligarcas se retiren sin ninguna responsabilidad del desastre causado, con emolumentos vitalicios, chalets, áticos y fincas millonarias, mientras aumentan la edad de jubilación y disminuyen el sueldo y prestaciones de la sociedad que los sustenta con su voto.

Esta sociedad mediocre y narcotizada por interés de unos partidos, que de esa manera la mantiene sumisa, no se da cuenta que la única salida es echarlos del Estado que lo han tomado como vulgares “okupas”, detentando la soberanía y tomando el dinero necesario para su funcionamiento mediante apropiación de Cajas, hoy en quiebra técnica y reflotadas con el dinero de todos, para garantizarse un retiro suculento, muy diferente al de los ciudadanos que no pertenecen a su clase política.
En nuestras manos está coger directamente la lata y tirarla al contendor o seguir acercándonos cada cuatro años a su hediondo entorno para, como mucho, cambiarla de sitio.
Si procedemos como higiénicamente corresponde a una sociedad sana, podremos llegar a elegir directamente a nuestros representantes, cuyas propuestas saldrían directamente de nuestras necesidades, objetivos e inquietudes y que estarían obligados a defender, so pena de ser destituidos.
La libertad política crearía una sociedad política, reflejo especular de la sociedad civil con sus mismas normas, principios morales y propuestas políticas.
Se acerca un período convulso, con recortes, movilizaciones y represiones. Es nuestra oportunidad; no la desperdiciemos.

sábado, noviembre 12, 2011

LA QUIMERA DE UN PARTIDO REFORMISTA

Poder elegir nuestros representantes en el Parlamento y Jefe del Ejecutivo, por voto mayoritario, y deponerlos en caso de gestión nefasta. Ese es nuestro objetivo: la libertad política.
Para conseguir este propósito hay que cambiar, sobre todo, la ley electoral; esto se podría hacer, en teoría, mediante una reforma promovida por los partidos financiados por el Estado (conocida como reforma “desde dentro”) o por una revolución ciudadana proveniente de la sociedad civil (“desde fuera”).
Últimamente son muchas las iniciativas que propugnan dicho cambio electoral en forma de opinión de algún dirigente de partido y movimientos, asambleas, unión de plataformas, etc. En la mayoría de ellas es opinión predominante la ilusión de formar un partido nuevo que lograra la mayoría de los votos para, una vez en el poder, realizar las reformas necesarias.
Sin tener en cuenta la necesidad de contar con 210 escaños de los 350 parlamentarios para realizar cambios de ese tipo (cantidad de escaños nunca conseguido por ningún partido desde la instauración del régimen), un partido nuevo necesitaría, con las normas promulgadas recientemente, las firmas del 0,1% del censo de la provincia que se presenta (norma introducida para eliminar del mapa a los partidos minoritarios) y además no obtendría una financiación substanciosa, ni propaganda institucional, hasta que no lograse sacar al menos un escaño parlamentario. Con estas condiciones, siempre partiría con una desventaja descomunal e infranqueable respecto a los partidos ya asentados y tradicionalmente votados en el régimen.

Por si fuera poco, el bipartidismo PP y PSOE ha ido en aumento (véase gráfico) y, por tanto, el número de escaños que se reparten entre los dos, dibujando una perfecta recta de regresión a lo largo de las sucesivas elecciones, que muestra de manera visual la quimera de dicha reforma.

Da igual que el partido nuevo propusiese un cambio de constitución, un periodo de libertad constituyente, dejar vacíos los escaños que obtuviese (voto en blanco) o sabotease las votaciones mediante voto nulo. Sin entrar en el mensaje material en cada una de las opciones antedichas, los obstáculos formales que encontraría serían exactamente los mismos.
Hay que desgajar a los partidos del Estado, quitándoles las subvenciones, para poder elegir y deponer a nuestros representantes de distrito que, dentro del parlamento, serían los representantes de la nación, continente de la sociedad civil. De esta forma, la sociedad política y por tanto sus propuestas, saldrían directamente de la sociedad civil no como ocurre ahora que solo existe una clase política parasitaria del Estado y desligada totalmente de la sociedad.
Para evitar que el Estado sea omnipotente como lo es ahora, tenemos que elegir y poder deponer, en su caso, al presidente del Ejecutivo que lo pilote y debemos poner unas normas para que nuestros representantes puedan controlarlo, separando de manera eficiente a la sociedad política del Estado.
Una vez descrita la imposibilidad empírica del triunfo de un partido reformista, las únicas formas objetivas de conseguir las reformas que conduzcan a la libertad política son:

 La reforma acordada entre los dos grandes partidos; no resulta muy razonable pensar que estén dispuestos a perder su monopolio de libertad.

 La transformación objetiva promovida por una organización ciudadana mayoritaria y hegemónica en principios, que representase a la sociedad civil y frente a la clase política actual, acordase un período de libertad constituyente.

El Estado tiene hoy en día la soberanía junto a nuestra libertad política, secuestrada en los órganos directivos de los partidos. Ellos son los que eligen quien y quien no tiene que ir en las listas que los que voten refrendarán el día 20, cerrando el círculo vicioso de la partitocracia.
Por eso es tan importante romper dicho círculo de la única forma posible: la abstención electoral.
Una sociedad sana e inteligente no pude participar en este juego sucio y tramposo de elecciones legislativas disfrazadas de presidenciales basada en la mentira y la demagogia y que nos lleva al desastre económico y moral.
Una vez desacreditado el régimen y deslegitimado su poder, podría plantearse la apertura de un período constituyente que desembocaría en la redacción de una nueva constitución con Instituciones inteligentes que garanticen la división de poderes en origen, el mutuo control entre ellos y la garantía de derechos de las minorías.
Solo así podremos acabar con la corrupción, motor social de este régimen, producto de la colusión del poder financiero y las grandes empresas oligopólicas con la casta política de partidos, que nos ha llevado a la quiebra económica, a la mediocridad intelectual y al record de paro, con más de cinco millones de parados.
Así se podrá elegir a una sociedad política que emana directamente de los ciudadanos y que está elegida y controlada por ellos.

jueves, mayo 26, 2011

Mayorías versátiles

El arrollador triunfo del PP en las elecciones municipales y autonómicas y el brutal sistema electoral proporcional, ha creado un estado de insatisfacción general.
Muchos cabezas de lista más votados del partido ganador se quejan, con manifiesta candidez, de como es posible que habiendo alcanzado la mayoría de votos, se vean relegados a la oposición.
Partidos que han obtenido un número considerable de votos (IU), quedan fuera del reparto de concejales o diputados, mientras otros, obteniendo un número muy parecido (BILDU o CIU), arrasan y ganan concejalías y alcaldías por doquier. Esto es consecuencia de la ley D`Hondt, que añade mas leña al fuego de la partitocracia.
Como es natural cuando algo perjudica, el PP clama por una reforma del sistema que obligue a gobernar a la lista mas votada. Olvidando que en el País Vasco, PP y PSOE en minoría han desbancado al PNV. 
Por otra parte, IU aboga por una reforma de reparto de escaños en proporción exacta al número de votos.
Defensores de este régimen de poder, ven natural que partidos minoritarios unan sus fuerzas hasta alcanzar la mayoría para gobernar.
Las dos primeras propuestas son ilusas e ineficientes. La última, siendo la más razonable, habla a las claras de la falacia política del sistema de voto proporcional. Con estas reglas del juego, es legítimo que partidos con votación marginal, manden a la oposición a partidos muchísimo mas votados y que el vencedor quede fuera de todo tipo de decisión política durante cuatro años.
También resulta frustrante para el ciudadano que se decantó por un partido ganador y que ve como sus opciones políticas quedan en el ostracismo.
La reforma para que gobierne la lista mas votada es un brindis al sol, pues todas o casi todas sus propuestas políticas genuinas, se verían bloqueadas al no tener mayoría absoluta de congresistas.
Con la propuesta de IU se tendría que dar entrada a todas las fuerzas políticas aunque solo tuvieran un voto. Esto crearía ineficiencia en la gobernabilidad y haría prácticamente imposible la misma en muchos ayuntamientos.
Todas estas consecuencias del irresponsable y antidemocrático sistema proporcional de voto, propio del parlamentarismo, quedan a la vista hasta para las mentes más preclaras de esta partitocracia.
Porque el fin último de estas elecciones, se diga lo que se diga, es el gobierno de los ayuntamientos y Comunidades Autónomas. Y gobernar solo puede hacerlo uno y ese tiene que ser elegido por mayoría.
El debate no debe encauzarse a buscar soluciones a un sistema nefasto, sino cambiarlo por otro representativo del elector y que garantice la libertad política.
La elección de alcaldes debería ser en votos a candidaturas uninominales a doble vuelta, exactamente igual que los presidentes de las Comunidades Autónomas.
De esa manera tan sencilla, se acabaría con las cábalas, mayorías versátiles, contubernios de perdedores y otras trápalas propias de esta oligarquía de partidos.
Se habla de sistema injusto porque deja fuera de las instituciones amplia proporción de votos, pero además de que ocurre lo mismo con el sistema proporcional, como he explicado arriba, este es el único que puede dejar, durante toda la legislatura, fuera de todo tipo de decisiones e iniciativas, ¡al ganador!
Por ello la democracia es inviable sin un sistema de voto mayoritario. Inculcar esa evidencia en la juventud levantisca del 15-M debe ser nuestro principal reto.

jueves, mayo 19, 2011

LA REVOLUCIÓN DE TODOS

Después de muchos años participando en la lucha contra esta partitocracia en Internet, el único sitio donde todavía prevalece la libertad de pensamiento, de intentar aglutinar la acción en torno a movimientos ciudadanos de diversa índole (MCRC, ALCD, CIUDEM, Plataforma de las Clases Medias, Coordinadora Ciudadana) y de lamentar nuestra incapacidad para movilizar la parte de la sociedad descontenta de este régimen, donde no hay libertad política, ni división de poderes, ni control del poder, hay que congratularse y admirarse que un grupo de jóvenes lo hayan conseguido con las modernas y simples herramientas de redes sociales.
A los amantes de la libertad, se nos debe quedar cara de tonto al comprobar lo sencillo que resulta movilizar el descontento, después de tantos años intentándolo infructuosamente.
Que nadie se confunda; 7000 personas en la Puerta del Sol, con el firme propósito de resistir contra el Estado, es una parte muy importante de nuestra sociedad. No son 7000 contra 34 millones, como he oído en un programa televisivo.
Lo que es un hecho incuestionable es que la movilización está descolocando a los partidos políticos y nadie se aclara a quien beneficia. También está claro que no se trata de un movimiento exclusivamente de izquierdas, pues es socialmente heterogéneo.
Sin duda yo comparto muchas de las reivindicaciones de los manifestantes, algunos entrevistados en directo, que cargan contra la actual partitocracia; no me siento representado por los políticos, no existe un auténtico control del estado contra los grandes poderes financieros y no hay democracia real.
Pero oyendo a los portavoces, se ve claramente dentro de su ingenuidad juvenil, que son como el enfermo profano, que en su padecimiento sabe explicar sus dolencias, pero desconoce su causa y el tratamiento adecuado.
Bastaría que dentro de la organización se erigiese un portavoz que reclamase la democracia como solución, con cuatro simples puntos:

    o Votar candidaturas nominales en vez de listas de partidos

    o Separación de elecciones para elegir al presidente del gobierno, por un lado y a los representantes del parlamento, por otra.

    o Organizaciones judiciales independientes de los anteriores.

    o Establecer un mecanismo de revocación para los elegidos, con control ciudadano permanente.

Con esta simple prescripción, que toda persona libre de verdad debe compartir, desaparecerían casi todas las reivindicaciones reclamadas.
Si lográramos introducir esta proclama, se impulsaría de tal manera la movilización que esta sería imparable y llevaría a España, al fin, a la democracia y a la libertad.
Siento con ansiedad, como estamos perdiendo una oportunidad irrepetible por la vanidad de los líderes de las distintas plataformas que desacreditan las concentraciones por que no defienden sus principios, cuando en realidad los convocados no defienden nada y eso deviene en una revolución mutilada y condenada al fracaso.
Todavía estamos a tiempo para ir pasando octavillas con esos cuatro puntos y reactivar este movimiento. Esta puede ser una gran oportunidad para unir fuerzas y dar a conocer nuestras propuestas de auténtica democracia y para obtener la libertad política. No la desaprovechemos.

domingo, abril 24, 2011

LA FARSA DE LAS PRIMARIAS

Lo más nefasto de este régimen partitocrático es su capacidad de adoptar términos impropios e introducirlos de forma hegemónica en el lenguaje habitual.
Democracia, libertad, honradez, son algunos de ellos que brillan por su ausencia.
Lo último, las elecciones primarias. Se denomina de esta manera a las que se producen entre afilados a los partidos políticos que votan a los candidatos propuestos por sus aparatos.
Sabemos que primarias son, grosso modo, las elecciones en la que los ciudadanos de EEUU eligen a los distintos candidatos de los principales partidos por separado, que luego se enfrentarán entre sí en los distintos estamentos territoriales.
Vamos a enumerar una serie de afirmaciones sobre el tema, que emplean nuestros políticos, desmontando su falacia o falsedad.
Las llaman primarias por que en teoría se “eligen los candidatos a las próximas elecciones”. Falso. Primero porque en las elecciones no se eligen candidatos, se votan listas. Sería más propio hablar de elección a quien tiene derecho en el partido a ir primero en las listas y a ordenar el resto de componentes de las mismas.
Y segundo, porque los ciudadanos no pueden elegir. Para poder elegir hay que pertenecer a un partido político. En España, actualmente solo un 3% de los ciudadanos con derecho a voto, pertenece a partidos políticos.
Zapatero, repite de manera constante, que en “el PSOE hay primarias a diferencia del dedazo del PP”, en alusión a la selección del candidato sin elecciones internas. Falso.
El único jefe de partido del PSOE que ha elegido por los afiliados en su historia es Zapatero; pero el resto lo fue con el mismo dedazo que él critica. Bien es cierto que Borrel también ganó a Almunia, pero fue victima de las maniobras del partido en beneficio de este último que finalmente fue el candidato, por supuesto, a dedo.
Además, lo único que se elige es el jefe de partido, que es el que controla la elaboración y designación de los demás componentes de las listas y su orden. ¿Se puede hablar de democrática la elección por una filiación minoritaria del jefe de partido que se encarga de nombrar a dedo al resto de jefes locales, regionales y provinciales?
“Cualquier candidato puede ser elegido”. Falso. Eso debería ser así, pero para ser candidato hace falta tener un número mínimo de avales del aparato del partido y en la práctica se intenta controlar las candidaturas, mediante negociaciones internas poco transparentes.
Hace falta ser políticamente muy valiente para plantar cara a las élites predominantes pues se tiene mas que perder si sales derrotado en el proceso que si apoyas al jefe del momento.
Hablar de primarias a estos procesos cocidos dentro de los partidos, es como blasfemar en la iglesia. Michels demostró en su obra “Los partidos políticos”, la imposibilidad de democracia interna de las organizaciones que persiguen un fin; precisamente porque para conseguirlo, devienen en burocracias, por la necesidad de conocimientos especializados. Esto lo denominó ley de hierro de la oligarquía, a la que están sometidos inexorablemente dichos partidos.
Para que las elecciones sean democráticas, lo importante no es el funcionamiento interno de los partidos, como quieren hacernos ver, sino la posibilidad de que el ciudadano pueda elegir entre candidatos individuales. Solo así y con instituciones que garanticen la división, separación y control de poderes, podremos hablar de auténtica democracia.

domingo, noviembre 28, 2010

CONGRESO DE PLATAFORMAS SIGLO XXI

Ayer se celebró en el Ateneo de Madrid, el Congreso de Plataformas siglo XXI, al que tuve el honor de asistir. De la simple observación de los acontecimientos, se llega a la conclusión de que la sociedad civil está viva y con ganas de cambio. Había un grupo muy heterogéneo de gente: mayores, jóvenes, de edad media , hombres, mujeres, profesionales de la política, empresarios, pertenecientes a tribus urbanas, profesores, pilotos, periodistas, asociaciones, partidos residuales y hasta gente de por libre cuyas reivindicaciones no son escuchadas por los partidos mayoritarios. El común denominador de todos ellos, el descontento con el sistema actual y la necesidad de cambiarlo. La pregunta que queda pendiente después del congreso es: ¿seremos entre todos capaces de organizarnos para conseguir el objetivo?
La organización, con iniciativa de Jesús García Barcala, era buena a priori pero previó mal dos aspectos fundamentales: la amplitud de la sala, que con capacidad para 50 personas sentadas y la duración de la reunión, eran a todas luces insuficientes.
Finalmente asistieron 25 asociaciones a las que se les dio, sobre la marcha, 4 minutos para la presentación.
La mesa estuvo compuesta por Pedro López Arriba, miembro del Ateneo; Bernardo Rabassa Asenjo, presidente del Club Liberal Español y organizador del encuentro; el citado Barcala y Juan Vicente Santacreu, líder de la plataforma Masby.
De las asociaciones intervinientes, hubo una mayoría liberal.
Conocedor de esto por alguna información previa que había enviado Barcala, ante la imposibilidad de leer el manifiesto entero en tan escaso tiempo y actuando en segundo lugar, decidí improvisar la presentación resumiendo nuestros principios; intenté hacer hincapié en la adquisición y preserva de nuestra libertad política, que no garantiza la ideología liberal. No se si hice bien; si no es así, lo siento.
Pienso que desde un sistema representativo liberal, se puede llegar a una democracia, pero desde una partitocracia jamás. Por eso soy de la opinión que debemos seguir adelante con el proyecto y animo desde aquí a Jesús a seguir en la lucha ya que lo vi muy desanimado al final del congreso.

Una vez hechas todas las presentaciones hubo un corto e intenso debate marcado por el cansancio general, la desesperación de algunos y el abandono de muchos, para ver como se coordinaban todas las voces presentes.
Aunque se votó casi por unanimidad (todos menos uno) la creación de una Coordinadora Ciudadana virtual (por Internet) que aglutine a todas las asociaciones, no quedaron claros los objetivos que se debían defender.
Por eso se emplazó para que cada organización nombre a un representante que aporte un decálogo de donde saldrán los principales puntos que defenderá la Coordinadora.
Se enlazarán todas las páginas de las asociaciones a dicha coordinadora y se votarán dichos puntos finales.
Creo que para tan poco tiempo, no está mal. Ahora tenemos que actuar sin prisa, pero sin pausa. Si llevamos 30 años de partitocracia y no podemos caer en la precipitación para derrocarla, provocando el fracaso del proyecto que a todos nos une.

miércoles, noviembre 03, 2010

ATAVISMO POLÍTICO

La historia de España, desde la romana Hispania, no es profusa en acontecimientos consecuentes de la libertad política. Paradójicamente, tratándose de un estado con reivindicaciones separatistas internas, las principales movilizaciones ciudadanas han surgido ante el peligro cernido sobre la integridad nacional. Invasión árabe, guerras con Inglaterra, Francia, Marruecos, etc.
La última, durante la guerra de la independencia con los franceses, fue ejemplar ante el vacío de poder consecuencia del secuestro de Fernando VII por Napoleón. Se crearon las Juntas Provinciales que dirigían las actividades de hostigamiento al invasor e inventamos la guerra de guerrillas. No se produjo, sin embargo, la revolución liberal que sí tuvieron ingleses y franceses, que acabó con el absolutismo. En España nos tuvimos que conformar con la lenta adopción de mediadas arbitristas al son de melodía proveniente de la Europa mas civilizada.
Y a ese son hemos bailado hasta la transición, dirigida por los EEUU y la socialdemocracia alemana, a este estado de partidos donde campa la demagogia, la mediocridad intelectual, la bajeza moral y la corrupción.
Las causas de que no triunfara esa revolución pendiente cuando hubo oportunidades para ello (constitución de 1812, pronunciamiento de Riego y el trienio liberal, la revolución de 1868 (la gloriosa), II república, guerra civil, fin del franquismo), hay que buscarlas en ese miedo atávico a la libertad, seguramente achacable a los caóticos sucesos de la revolución francesa que produjeron una exaltación del instinto de conservación del poder por la clase dirigente.

Todas las manifestaciones de la libertad política, entendida como la capacidad de organización espontánea de los ciudadanos para instaurar, regular y controlar el poder (juntas provinciales de 1808, juntas revolucionarias de 1868, junta democrática de 1975, entre otras), ha chocado con la resistencia de los dirigentes.
La mayoría de políticos actuales en activo han vivido directa o indirectamente el régimen franquista. Muchos de ellos se formaron y medraron en este. Para los que duden que este régimen sea una simple mutación de aquel, que hagan acopio de muchos de los hechos promovidos y ejecutados por los sucesivos gobiernos:

      Que un presidente de gobierno pueda dividir España en 17 territorios dotados de autonomía para desactivar las reclamaciones históricas de dos regiones.

      Que un presidente de gobierno pueda permitir la corrupción en sus colaboradores y que se organice el crimen de estado.

      Que un presidente de gobierno pueda alinearse con los precursores de una guerra internacional, ignorando la opinión pública desfavorable y violando arbitrariamente la tradición neutral que históricamente ha mantenido la nación española.

     Que un presidente de gobierno aboque a la bancarrota y a la desintegración territorial a la nación, por el empecinamiento en una ideología caduca e impregnada de conceptos nacionalistas ucrónicos.

¿Se puede uno extrañar del último nombramiento de un presidente socialdemócrata, progresista y aperturista? No es baladí que Rubalcaba tenga toda la información de primera mano de las actividades de la policía nacional, guardia civil, CNI y además sea el encargado de contarlo a la prensa.
Se trata de algo comparable a la figura de los validos que nombraban los reyes absolutistas, para preservar su holganza. ¿Se puede seguir autodenominando democrático este régimen con un nombramiento de ese tipo?
¿Debemos asistir los ciudadanos impasibles a esta demostración de atavismo político?
¿Se puede justificar la participación en las instituciones de este régimen que rezuma podredumbre por doquier?
Despertemos de esta pesadilla, ciudadano, pues está en juego nuestra libertad y eso son palabras mayores.

domingo, octubre 10, 2010

INANICIÓN SINDICAL

La última huelga, ha puesto de manifiesto que este estado despótico del bienestar tiene como producto característico la inacción ciudadana contra el poder político. La movilización está monopolizada por los sindicatos que junto a los partidos son las vías obligadas de participación política de la sociedad civil. Ambas organizaciones están incrustadas en el estado, financiadas por sus subvenciones.
Mucho ha cambiado desde la aparición de los primeros sindicatos en Gran Bretaña a principios del siglo XIX, como consecuencia de la segunda revolución industrial y la aparición de una nueva clase obrera trabajadora en las grandes fábricas.
En España, debido al rasgo predominantemente agrario se la sociedad de aquella época, la aparición de los sindicatos fue mas tardía (último tercio del XIX) y debido a la influencia de las ideas anarquistas internacionales introducidas por el ingeniero italiano Giuseppe Fanelli.

Los sindicatos nacen, pues, debido a la necesidad de protección de los trabajadores. Son ellos los que se organizan y constituyen en sujetos de acción política. Son, históricamente, el ariete de la lucha revolucionaria. La misma huelga general, es la herramienta inicial que desencadenaría la revolución marxista en la que el proletariado desalojaría a la burguesía de los medios de producción.
A lo largo de la historia los sindicatos evolucionaron hasta su total integración en el estado primero con la integración socialista en la sociedad capitalista (socialdemocracia), mas tarde en el estado fascista o el organicismo franquista y por último en la actual partitocracia.

En este estado de bienestar que persigue la anulación de la acción política, el sindicalismo ha devenido en una burocracia parásita del estado y cuyas actividades están encaminadas a guardar las formas como única organización para la defensa y representación de los trabajadores.
Así se explica su silencio y aquiescencia a la política económica suicida del gobierno socialdemócrata productora de la mayor cantidad de parados de la historia y su hipócrita movilización cuando aquel se ve obligado por los mandamases internacionales a tomar medidas neoliberales.
El ciudadano que todavía conserva su trabajo asiste anonadado al tremendo dilema de apoyar la huelga convocada por los que han contribuido a este desastre o no apoyarla consintiendo de esa manera, la acción de este gobierno nefasto.

La verdadera democracia, producto de la libertad de acción de los ciudadanos, deberá empezar a sacar todas sus organizaciones del estado al que pretenden controlar.
Pero antes que eso, estos sindicatos deben morir de inanición de apoyo laboral como estos partidos deberán morir de inanición de participación electoral.

sábado, julio 24, 2010

LA GRAN MASCARADA

Los oligarcas del régimen infiltrados en los partidos políticos de ideologías falsas, caducas y trasnochadas, viven de la lucha por el voto de los ingenuos, que creen que de esa manera está representados y se cumplen sus demandas políticas, cuando ocurre todo lo contrario; los partidos imponen sus programas, sus objetivos y sus ambiciones personales que se encargan de llevar adelante sus gerifaltes, que aparecen los primeros en las listas electorales asegurando, así, su perpetuación en el poder.
La mascarada escenificada entre los socialistas Zapatero y Montilla, como si su encuentro en La Moncloa se tratase de dos jefes de Estado diferentes, muestra a las claras la gran distancia que existe en entre la voluntad de millones de españoles plasmada en siglos de existencia nacional de España, de la actitud, léxico y postura política de estos dos impostores de la historia. No se pueden decir tantas barbaridades en tan poco tiempo. Montilla, catalán de adopción, brama reclamando un estado federal. Para que haya un estado federal, tendría que haber dos naciones de hecho y legalmente constituidas. Un estado federal se puede formar, por ejemplo, entre Portugal y España. Nada ataría en un futuro a estos dos países para mantener dicha federación, pudiendo unilateralmente separarse en cualquier momento, por desavenencias en los acuerdos federales.
Pero no puede haber estado federal entre regiones de un mismo país. No por decir hasta la saciedad “somos una nación”, hace que dicha nación exista.
Pero, ¿quiere Montilla, realmente, el reconocimiento nacional de Cataluña? Por que aquí no hay medios paños. Si se reconoce que Cataluña es una nación, se abriría la puerta para su independencia. ¿Por qué, si no, se reclama dicho reconocimiento?
Si eso es así, no hace falta que Montilla vaya a la Moncloa a decirlo para toda España. Puede hacer como su primer predecesor Companys, que en 1934 proclamó el estado catalán dentro de la República federal española. Desgraciadamente para este, eran otros tiempos y el general Batet, enviado por el presidente Lerroux, abortó la proclama.
Pero si esta ocurre hoy, ¿quién lo iba a impedir?; ¿el rey, que no da muestras ni de que esté, ni de que se le espere?; ¿Zapatero, que se ofrece voluntario a vulnerar la sentencia del máximo interprete de una constitución que él ha prometido cumplir y hacer cumplir?
Hasta el tribunal de la Haya, con su autoridad universal, ha sentando un histórico precedente, declarando legal, la independencia de Kosovo. Aunque se argumente que este caso no es comparable, ya que se ha castigado la represión servia sobre la población mayoritariamente albanesa, si que existe una analogía en el hecho de la proclamación de independencia que es lo que se ha juzgado, no las causas.
¿A que espera, por tanto, Montilla?
Habrá que dar la razón a los que sostienen que el nacionalismo es una postura victimista para conseguir ventajas económicas del presupuesto de turno. Alimenta una ideología minoritaria que se manifiesta en apoyo electoral, pero realmente solo pretende prebendas en forma de poder y dinero.
Y si ese apoyo sirve para mantener a un gobierno inepto, falso y oportunista, la representación teatral está garantizada. Es la gran mascarada de la partitocracia.

miércoles, junio 02, 2010

MANIFIESTO CIUDADANO

Los ciudadanos de España, por encima de ideologías e intereses personales, encontramos necesario un cambio en el sistema político actual que posibilite de la mejor forma el gobierno por parte de la Sociedad Civil. Resulta evidente que el actual sistema aprobado en referéndum en 1978, se encuentra viciado y genera desconfianza constante y palpable entre la población. De este modo, entendemos que no cumple satisfactoriamente con su función principal y acarrea graves problemas de todo tipo debido a la falta de legitimidad y representatividad. Es claro que tanto las acciones del Ejecutivo como las del Legislativo responden más a estrategias políticas de los partidos que las diseñan, que a necesidades de la Sociedad Civil, ocasionando gran tendencia a la corrupción en casos de cohecho, prevaricación, tratos de favor, desigualdad, privilegios desorbitados, etc, al no existir mecanismos de regulación ni independencia de los poderes democráticos.
Encontramos igualmente necesario que el sistema político que sustituya al actual, así como el proceso de transición correspondiente, han de ser decididos y asimilados por la Sociedad Civil. Para ello, deberá existir un autentico y necesario debate entre toda la sociedad, incluyendo a las fuerzas políticas, la Corona, jerarquías eclesiásticas y a cualquier otro grupo, sindicato, colegio profesional, asociación o movimiento, que deberán dejar a un lado por un momento sus intereses particulares, ideologías y creencias, para colaborar o al menos no impedir, el inicio de un proceso constituyente mediante la creación de una asamblea formada por representantes elegidos directamente, que deberán estar cualificados para poner sobre la mesa las soluciones necesarias y así la Sociedad Civil pueda asimilarlas y elegirlas, sometiéndolas a aprobación popular en referéndum.
Con la mirada puesta en el futuro y deseando dejar lo mejor para las futuras generaciones, como ciudadanos civilizados que creen en los sistemas legales y que respetan el legado que sus antepasados nos dejaron, pero sin dejar de observar sus defectos, entendemos que la Sociedad Civil ha de agotar, mientras sea posible, todos los trámites legales que le permitan ejercer su soberanía en la formación y elección de dicha asamblea. Este proceso ha de implicar la aprobación de un Periodo Constituyente que tenga como fruto la disolución de las Cortes y la formación de una Asamblea Constituyente, principalmente en base a los artículos 167 y 168 de la actual Constitución Española de 1978.

El método que se propone a continuación de elección de los representantes de dicha Asamblea y de los asuntos a tratar en ella, puede que cause recelos en una gran parte de nuestros conciudadanos, pero es necesaria una reforma representativa para que no se oxide el engranaje de nuestro sistema democrático. Tras más de treinta años de una partidocracia dominada por las luchas entre partidos, que han infectado y dividido al conjunto de la sociedad, será necesaria una gran labor de diálogo, sin que deba interpretarse como una debilidad ni como falta de convencimiento, pero sí de una muestra de convivencia pacifica y voluntad cívica.

Los ciudadanos que apoyamos este manifiesto proponemos los siguientes aspectos fundamentales:
  
A. Periodo Constituyente
Previamente a la formación de la Asamblea Constituyente y durante un periodo de 12 a 18 meses de transición que tendrá como objetivo dar tiempo a la Sociedad Civil a perfilar la base de las futuras instituciones democráticas y a debatir las decisiones políticas; se elegirán y definirán los siguientes conceptos:
    1.Delegados provinciales: representantes por los actuales distritos provinciales, los cuales en coordinación permanente, definirán el futuro mapa de los distritos electorales.
    2.Distritos electorales: tendrán un censo aproximado de 100.000 habitantes y se constituirán procurando grupos heterogéneos de población, de tal manera que se garantice la representatividad.
    3.Candidaturas a los distritos: los aspirantes se darán a conocer a los ciudadanos, manteniendo reuniones con ellos a través de foros vecinales, deportivos, universitarios, etc. Los partidos irán engrasando la maquinaria para la nueva realidad electoral.

B. Asamblea Constituyente
Para que los representantes que finalmente compongan la Asamblea Constituyente merezcan tal consideración, se proponen las siguientes condiciones óptimas:
   1.Elección libre y directa de los representantes por distritos mayoritarios uninominales, a doble vuelta
   2.Sometimiento de las decisiones tomadas a los necesarios referéndums vinculantes en circunscripción única.
   3.Candidaturas abiertas e independientes, tanto de ciudadanos como de representantes de los partidos    políticos.
 Cualquier otro sistema distinto al propuesto implicará una menor representatividad objetiva. La circunscripción única para la aprobación definitiva, debe evitar que la presencia de territorialidades afecten al conjunto. Finalizado el proceso constituyente la Asamblea se disolverá, quedando definidos en una nueva Constitución los aspectos a continuación.
  
C. Representación de la Sociedad Civil
 Para que las instituciones del Estado articulen los mecanismos de representación de la Sociedad Civil de forma que se defienda lo siguiente:
  1.Representatividad
  2.Igualdad ante la ley
  3.Defensa de los derechos individuales del ciudadano frente a los posibles abusos de las mayorías
Se divide el poder en tres ramas independientes con atribuciones distintas y con la misión de que cada una vigile el cumplimiento de la otra en la noble tarea de la representación civil: legislativo, ejecutivo y judicial
 D. Independencia de los poderes
 1. Legislativo: es el máximo órgano de representación social. Confecciona y aprueba el marco legal. Se elegirá de forma similar a la Asamblea Constituyente:
    1.Elección libre y directa de los representantes por distritos mayoritarios uninominales, a doble vuelta.
    2.Sometimiento del representante a la revocación de su cargo, a través del mecanismo que se decida.
    3.Candidaturas abiertas e independientes, tanto de ciudadanos como de representantes de los partidos políticos.
    4.La división por distritos electorales será tal que garantice la representación y la igualdad.
2. Ejecutivo: gobierno y representación internacional dentro del marco legal definido por el legislativo. El Jefe del Ejecutivo y/o el Jefe de Gobierno, deberá ser elegido de forma independiente al Legislativo en distrito mayoritario único uninominal a doble vuelta.
 3. Judicial: aplicación y vigilancia del cumplimiento de la ley. Los órganos superiores del Poder Judicial serán elegidos por la parte de la Sociedad Civil perteneciente al mundo jurídico (jueces, abogados colegiados, catedráticos de derecho, oficiales de Juzgado, policía judicial, etc.) en base a criterios de mérito y excelencia.
E. Forma de Estado
  1.Jefatura del Estado: deberá resolverse de una vez por todas el debate entre la Monarquía y la República, decidiéndose en referéndum libre tras el periodo constituyente. Independientemente del resultado, el Jefe del Estado deberá tener solo aquellos privilegios acordes a la importancia de su función, por lo que esta deberá estar definida y vigilada en su cumplimiento en la medida correspondiente, por el resto de las ramas del poder de la Sociedad Civil.
  2.División y organización territorial: partiendo de la integridad territorial del Estado Español, estado centralista, estado federal o cualquiera que sea la solución decidida, no ha de implicar una desigualdad ante la ley de ninguno de sus habitantes, lo que significa que el marco principal de derechos y obligaciones no puede ser modificado desde ninguna otra parte que no sea el conjunto del territorio. Igualmente, la llamada solidaridad interterritorial no ha de ser excusa para la financiación indefinida de proyectos o subvenciones de una parte del territorio a costa del resto.
F. Participación ciudadana
 El nuevo sistema que La Sociedad Civil consiga ha de estar basado en eliminar todos los obstáculos para la participación del ciudadano en la vida política, a través de referendums y un sistema de Iniciativas Legislativas Populares que lo permita. Las competencias descentralizadoras del estado deberán desarrollarse lo más cerca posible del ciudadano, para garantizar el control de sus representantes, es decir, deberán desarrollarse a nivel de municipio.
 G. Financiación de partidos, sindicatos y otras subvenciones con dinero público
 La financiación con dinero publico de cualquier agrupación, causa o proyecto, debe considerarse como un atentado contra la propiedad privada si no existe el previo, adecuado y suficiente consentimiento del origen de los fondos, que no es otro que el de La Sociedad Civil y los ciudadanos que la forman.

Firmado: España, 1 de junio de 2010


  
ADHESIÓN AL MANIFIESTO AQUÍ