lunes, octubre 20, 2008

REGIMEN ACOMPLEJADO

Las diligencias abiertas por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, en relación con los crímenes franquistas, han abierto las carnes de los conspicuos oligarcas.
Al no contemplarse, ni mencionarse los crímenes cometidos por los revolucionarios anarquistas y socialistas o comunistas, provoca una división ideológica en la sociedad, que incide directamente en el corazón del pacto de la transición.

Como se recordará, este régimen oligárquico nació del pacto en 1976, de las fuerzas del régimen franquista y las principales fuerzas políticas de la oposición al mismo (comunistas especialmente activos a través de Comisiones Obreras, socialistas, nacionalistas regionales, etc.).

Para evitar la depuración de responsabilidades penales del pasado de los protagonistas del pacto, se promulgó la ley de Amnistía de 1977. Esta garantizaba la inmunidad de los presuntos criminales y la revisión del pasado de los protagonistas de la guerra civil de 1936, origen de la dictadura que Franco, ganador de aquella, prolongó durante casi 40 años.

Con dicha ley, junto con la elaboración en secreto por unas cuantas personas de la constitución vigente en 1978, se acabó la esperanza de la instauración de un auténtico régimen democrático de división de poderes y en la implantación de controles ciudadanos del poder político.

Esta macula del pacto, traducida en la ley de Amnistía, es la que chirría en la legitimidad jurídica de este régimen acomplejado, que nunca podrá sacar pecho, por que aflora de la acción política de hombres marcados por su pasado.

Sin entrar en la cuestión ideológica, de que la apertura de este sumario es o no una nueva maniobra para distraer la atención de lo que preocupa a la sociedad, la reflexión ciudadana parece evidente. Las competencias del juez son las mismas ahora que cuando tomó posesión de su plaza en al Audiencia Nacional, hace ahora 20 años. Por entonces los delitos ya se habían producido. También estaba en vigor la ley para tipificarlos como delitos contra la humanidad.
¿Porqué ha esperado Garzón tantos años para actuar?

Garzón es un simple instrumento, hijo adocenado de un sistema senescente que consciente o inconscientemente, necesita realizar la cuadratura del círculo; una depuración histórica sin la participación de sus ciudadanos.

domingo, julio 20, 2008

FRAUDE DE LEY

La inminente puesta en libertad de Iñaki De Juana Chaos, ha avivado la polémica de los etarras que, cumplida su pena, vuelven a estar libres en la sociedad civil. Como es natural, estoy totalmente en desacuerdo, por la aberración social que supone, que asesinos pasen a compartir espacios vitales con sus victimas. Igualmente ocurre con los violadores y en general todos los delincuentes que han marcado para siempre a los afectados por sus fechorías.
Pero no es de recibo que nuestros nefastos dirigentes se rasguen las vestiduras, cuando no han sabido evitar situaciones totalmente previsibles con el código penal que tenemos, el cual supone un auténtico fraude de ley.
Por poner un solo un ejemplo de lo que es habitual oír en las sentencias sobre delitos similares, Iñaki De Juana Chaos estaba condenado a unos 2.000 años de cárcel. Pero da igual, podría estar condenado a 20.000. Al aplicar el reglamento penitenciario, la máxima condena con el código penal antiguo era de 30 años. Eso sin contar con los correspondientes beneficios penitenciarios que suponen una considerable reducción de esos 30 años. Con todo eso, es normal que un delincuente monstruoso que ha cometido nada menos que 25 asesinatos, quede libre a los 20 años.
Pero el problema de esto, no es el tiempo que un individuo pueda pasar en la cárcel. 20 años dentro de esta es una eternidad. También lo son 10 años e incluso uno solo, es un tiempo considerable. El verdadero quid de la cuestión es el fraude de una ley, que persigue la reinserción del delincuente en la sociedad y que se muestra incapaz e impotente por conseguirla. Esto último es lo importante. Cuando observamos intentos de linchamiento, recogidas de firmas para solicitar cadena perpetua o peticiones de alejamiento de delincuentes redimidos, es que la sociedad no confía en la justicia.
Solamente el hecho de que los padres y familiares de asesinados se movilicen para advertir de la insuficiencia de la ley para determinados delitos y que los políticos antepongan su cumplimiento a la compartida e indiscutida indignación por sus consecuencias, habla bien a las claras de una sociedad incapaz e impotente para que sus ciudadanos tengan la sensación de un Estado justo.
Cuando escuchas a los políticos hablar de “la ley” en sentido abstracto, no puede uno dejar de sorprenderse. ¿Cómo se aplica la ley? ¿Quién la hace? ¿Para que se hace?
Y la respuesta no puede ser otra que la Ley se aplica arbitraria e incontroladamente, pues no está elaborada por los ciudadanos, sino por la clase política que vive y reina de espaldas de aquellos, que a la postre son los que sufren las consecuencias de su ineptitud.

lunes, junio 16, 2008

RAZONES PARA UN NO

La reciente negativa de Irlanda al tratado de Lisboa, que es un retoque a la anterior constitución europea que no fue refrendada por Francia entre otros miembros, pone contra las cuerdas el proyecto de la clase política europea para realizar un espacio común en aras a su principal objetivo: perpetuarse en el poder.
Esta Europa que crece en miembros, tanto como diverge en intereses comunes, está gobernada por políticos de partido que detentan la voluntad del pueblo, actúan en nombre de él y le usurpan la capacidad de control del poder.
Esta casta de gobernantes sale buscando las causas que llevan a cada país a que la mayoría de los ciudadanos se decidan por el no, para volver a trastocar las propuestas hasta conseguir que las respalden. Ese el eterno proyecto sin fin

El único proyecto que sería ampliamente refrendado, es el que otorgara un verdadera Constitución de poder democrática, con elección directa de los representantes y de los mandatarios y una auténtica separación y control popular de los poderes constituidos.
Si con estas reglas pudiesen participar todos los ciudadanos libres, sin obligación de pertenencia a los partidos políticos, no habría posibilidad de que dicho proyecto fuese rechazado ni por irlandeses, ni franceses, ni españoles, ni búlgaros, por citar ciudadanos afectos a distintos intereses.
La falacia de la estrategia quiere hacer creer que lo correcto es que los prohombres políticos elaboren un texto que se gane el refrendo de todos los ciudadanos, como ocurrió con la Constitución española o con el Estatuto catalán; la realidad, sin embargo, es que existe rechazo porque los proyectos no son del pueblo, ni este ha participado en su elaboración.
Las razones para el no de este tratado son evidentes. El ciudadano que da la espalda a los candidatos de la partitocracia, tiene aquí la oportunidad de de decir bien alto NO:

NO a los oligarcas que nos engañan
NO a un poder condicionado, manipulado y elitista
NO a la impunidad de los desmanes en el poder
NO a una justicia sometida al poder político
NO a cualquier proyecto en el que los ciudadanos no puedan decidir
Ahora es nuestra oportunidad y está en nuestras manos; no la podemos desaprovechar.

jueves, mayo 29, 2008

LA COCINA DEL ESTADO

La alta de actividad política en la sociedad civil y como consecuencia, su falta de iniciativa, tiene que ser suplida por las luchas intestinas que se producen en los partidos, alimentadas y jadeadas por los medios de comunicación.
Estas luchas tienen otros protagonistas, como los poderes fácticos (empresariales, financieros y religiosos) y los grupos de presión hoy llamados “lobbys” (por ejemplo, homosexual, artístico de izquierdas, etc.) que son los que influyen en las corrientes de dominio político dentro de los partidos.
Sin duda la tan cacareada crisis del Partido Popular esconde algo en su fondo que los ciudadanos desconocemos. Baste unas cuantas reflexiones o preguntas que nadie responde, para darse cuenta de la situación:
1. ¿Porqué, tanto para los barones de su partido, como para el diario el Mundo, Rajoy ha pasado de ser el candidato a la presidenta del Gobierno, a no servir para jefe de la oposición, procediéndose a su acoso y derribo?
2. ¿Por qué razones concretas, abandona San Gil la ponencia política de su partido, diciendo que se han suplantado sus principios?
3. ¿Cuáles son las verdaderas razones, no explicadas, de la salida de Ortega Lara del Partido Popular?
4. ¿Qué quiere decir Rajoy cuando dice que la sociedad cambia, que los tiempos cambian y que el partido se tiene que adaptarse a ellos?
5. ¿Qué quiere decir Aguirre cuando dice que el partido va por el buen camino y no hacen falta cambios radicales?
6. ¿A que cambios se refieren ambos y cuales son los principios en juego?
7. ¿Que quiere decir el Rey cuando dice que Zapatero sabe lo que hace y adonde va?
8. ¿Significa esto que nos debemos resignar pasivamente a que todos los partidos acepten las tesis de los españoles que reniegan de su condición, por razones ideológicas, poniendo en peligro la unidad de nuestra nación?
No es nada alentador que el melón que abrió Zapatero ya vaya por la propuesta de un referéndum sobre lo que eufemísticamente se llama “el derecho a decidir de los vascos”, léase, la independencia del País Vasco.
La falta de libertad política ha acostumbrado al pueblo español a considerar la hermenéutica política como algo esotérico, solo capaz de ser desentrañado por expertos y entendidos. Consustancialmente, los políticos se han adaptado a esta situación mediante el empleo de un lenguaje oscuro, superficial y que no explica de manera diáfana sus verdaderos objetivos y propuestas.
Indudablemente, como en la transición, algo se está cociendo en la cocina de este estado de partidos, con los ciudadanos de convidados de piedra.
Esperemos que el menú resultante no sea lo mismo que entonces: lentejas, o las tomas o las dejas.

martes, mayo 06, 2008

DERECHO AL PATALEO

Poco a poco van aflorando las falacias divulgadas en la última compaña electoral del partido ganador:

Ø El paro y la inflación son ahora mucho mas elevados que los datos manejados entonces
Ø Se reconoce que el crecimiento de la economía será inferior al 2% cuando se defendió en campaña que este sería superior al 3%... ¡un 50% superior!
Ø El trasvase del Ebro, llámese como se llame, se tiene que realizar para abastecer a la ciudad de Barcelona, creando así la correspondiente discriminación con el resto de territorios que lo reclaman desde hace años.
Ø Se crea un ministerio de igualdad sin programa de cartera, meramente propagandístico.
Ø El desarrollo de los estatutos catalán y andaluz, con sus peculiaridades presupuestarias a largo plazo, pone en serio peligro la solidaridad financiera respecto al resto de regiones españolas.
Ø El ejecutivo muestra una repentina predisposición a negociar el vergonzoso reparto del poder judicial, después de haber difundido hasta la saciedad que el problema de no haber llegado a un acuerdo sobre el tema antes de las elecciones era la intransigencia del oponente, cuando este sigue siendo el mismo.

Ante la confirmación de los hechos, tanto a los votantes de buena fe del PSOE, como a los frustrados votantes del resto de partidos, no les queda otra que el derecho al pataleo. O tenérsela guardada al partido gubernamental dentro de cuatro años.

La nueva portavoz del PP, Soraya Sáez de Santamaría ofrece como única solución la movilización popular callejera, siguiendo el modelo de oposición instaurado en la anterior legislatura.
Por otra parte la llamada crisis del PP, donde ahora existe una lucha abierta por el poder, consecuencia de la no asunción de responsabilidades el 11M y la consiguiente derrota electoral, es una muestra mas de lo lejos que está la actividad política del ciudadano de a pie.
Desde esta bitácora hemos defendido hasta la extenuación y seguiremos haciéndolo, que el problema de España es la falta de libertad política para, primero, poder elegir a nuestros gobernantes, no a los que pongan en los partidos y luego, en caso de engaño, felonía o delito, poder deponerlos.
Llevo casi mas de un mes sin escribir porque los hechos cotidianos de la política y su lectura democrática, son siempre los mismos.
No debemos conformarnos con simples reformas de la constitución como la que proponen los partidos sobre la corona o la reforma electoral para reforzar la proporcionalidad de las listas cerradas.
Tampoco con iniciativas como la del tristemente célebre Juan José Cortés, padre de la niña asesinada por un pederasta que tenía que estar en prisión. La consecuencia de esto último también obedece a la misma causa, falta de representatividad de los órganos legislativos y separación efectiva de poderes. Esto es pan para hoy y hambre para mañana.
El pueblo se moviliza en busca de leyes frente a una clase política que vive de espaldas al ciudadano.

miércoles, marzo 19, 2008

MANIFIESTO REFORMA ELECTORAL ¡YA!

La organización Cordobeses por la libertad, está promoviendo lo que ya es un clamor popular: el cambio de la ley electoral.

En este blog, se ha denunciado mucho la ley actual y se han demostrado sus consecuencias.

El autentico cambio debe pasar por poder elegir personas, no partidos. Por eso yo creo que la reforma que pretende IU, que los votos se distribuyan proporcianalmente, es oportunista e insuficiente.

Me adhiero sin duda al este manifiesto. Este lo deben firmar todas las personas que quieran de verdad a la libertad política y a la democracia en España.


miércoles, marzo 12, 2008

RESULTADO ESPERADO

No es la primera vez que analizamos en esta bitácora unos resultados electorales con este sistema, que como vemos en los esquemas de la izquierda, no consideramos representativos de la sociedad.
Con los resultados electorales definitivos, creo que se pueden sacar algunas conclusiones interesantes, sobre todo a fin de rebatir todas la teorías utópicas o ilusas, sobre todos de aquellos que no les convence el sistema electoral mayoritario por distritos a doble vuelta o partidarios del voto en blanco o de la regeneración desde dentro del sistema.
Analizando en los datos de la parte superior ya comprobamos la diferencia de los votantes en blanco (1,12%) comparado con los abstencionistas (mas de ocho millones) que conforman la tercera fuerza política del país con un 24,68%. Con razón los partidos se agarran a un clavo ardiendo para luchar contra la abstención, como ocurrió después del asesinato del exconcejal socialista. Sin duda es lo que mas perjudica al régimen actual. La estrategia de luchar contra el mismo por medio del voto en blanco, no pasa por ser una ilusión inconsistente.
Los efectos de la ley de D´Hont, ya han sido analizados aquí. Esta favorece a los partidos minoritarios a nivel nacional, pero mayoritarios en su distrito (CIU y PNV); se produce un efecto multiplicador de escaños obtenidos frente a los que tienen que competir en distritos con los grandes (IU y UPy D).
Así se explica que el UPy D de Rosa Díez, pese a haber obtenido los mismos votos que el PNV y más que Esquerra, sea triplicado, incluso sextuplicado, en número de escaños por estos.
Para los que defienden el voto proporcional, por considerarlo mas justo, ya que según ellos da representación a partidos que no la obtendrían con el sistema mayoritario, también hay conclusiones interesantes.
Si como parece, se llegara a un acuerdo de gobernabilidad entre el PSOE y CIU, un partido que tiene menos votos que IU (el 3%) y que sin embargo la quintuplica en escaños, pasaría a formar parte de un ejecutivo en el que no estaría el PP que representa el 40,11% del electorado. ¿Es esa la justicia? ¿Cabe decir que si se juntan el PSOE y CIU, forman la mayoría del electorado nacional? Igual razonamiento valdría si se diera una alianza entre el PSOE y todos los partidos pequeños que representan un porcentaje ínfimo de votos.
Finalmente con estos resultados y mediante el análisis del anterior artículo, creo que tira por tierra clarísimamente la ilusión de que un partido, se llame UPyD o Ciudadans, pueda reformar el sistema por dentro.

La única reforma posible y la única esperanza, es forzar los cambios para que en vez de partidos se elijan personas en distritos pequeños para la cámara legislativa y al presidente de la nación en un distrito nacional.
De esa manera nadie podrá condicionar la gobernabilidad de la nación y las leyes se harán según los acuerdos de la cámara legislativa, representativa de todos los ciudadanos que determinarán quien tiene la mayoría, eligiendo a un solo diputado por distrito a doble vuelta
.

jueves, marzo 06, 2008

VOTO CAUTIVO

Los medios de comunicación, subvencionados por el Estado y lacayos de la clase política, han promocionado al máximo la campaña electoral donde se va a decidir el partido que ocupará los resortes del poder.
La prensa oficial se ha lanzado en dos direcciones: divulgación de que el voto es una obligación cívica, asociando el derecho a la abstención con posiciones radicales o violentas (ETA), para evitar la abstención y la celebración de dos debates pactados entre los jefes de los dos partidos mayoritarios, para hacernos creer que estamos inmersos en unas elecciones presidenciales, cuando son legislativas.
No se el numero de veces que repitió el pétreo moderador, que el debate se celebraba entre los dos candidatos “a presidente del gobierno”. Incluso llegó a pedir permiso para llamar al presidente actual, simplemente “candidato a presidente”, cosa que aceptó deportivamente el aludido.
En realidad, como sabe hasta el más ignaro en política, a Zapatero o a Rajoy solo los pueden votar, junto a los de su lista, los ciudadanos de Madrid.
De los 180 minutos que duraron los dos debates, apenas hubo unas cuantas propuestas, todas en forma de donaciones, exenciones fiscales y promesas demagógicas para cautivar el voto indeciso, de aquellos que no pueden o no quieren ver que si votan, refrendarán una lista de partido que caso de resultar ganador, tendrá carta libre para hacer las leyes, ejecutarlas y elegir la cúpula de los que van a juzgarlas.
Por supuesto ninguno de los dos “candidatos” confesó las medidas que adoptaran en beneficio de los nacionalismos periféricos, que realizarán si es necesario, sin venir en su programa.

El dinero gastado en propaganda por los partidos (vayas, carteles y actos públicos), asciende a 50 millones de euros. Estos serán devueltos por las arcas del Estado según votos y escaños cosechados en las elecciones. El dinero es adelantado a los partidos mayoritarios, por la banca del régimen que no aporta ni un euro a los partidos de nueva creación o que quieran irrumpir en el pastel oligárquico, como UPyD de Rosa Diez.
De esa manera el Estado se blinda en los grandes partidos sin posibilidad alguna para quien quiera intentar realizar reforma desde dentro.
El ciudadano se ve a sí cautivo de conciencia, entre el dilema de abstenerse o dar su voto para castigar al oligarca de turno, sin percatarse que en las próximas elecciones tendrá que repetir la maniobra con los mismos resultados.
Solo una abstención con conciencia auténticamente libre, adquirida por el firme convencimiento que es la única opción que de verdad arruina las esperanzas de futuro de este régimen corrupto y demagógico, donde una persona de salud mental normal, no puede seguir esta campaña a punto de llegar a su clímax.

lunes, febrero 18, 2008

LIBERTAD DE ACCIÓN

El derecho más intuitivo, evidente e incontestable, es el de la libertad política colectiva de los ciudadanos para poder constituir su propia forma de Gobierno. Si este es necesario, a ver quien sino puede hacerlo.
Esa libertad, que hoy en día no existe en España, se percibe indirectamente cuando se ejerce el derecho colectivo a la huelga por alguna reivindicación, cuando se movilizan las masas manifestándose o la que hace que los ciudadanos españoles se sientan discriminados ante los privilegios de sus compatriotas en los territorios donde rigen los nacionalismos periféricos.
Por poner un ejemplo didáctico, se percibe individualmente en lo que sentimos cuando vemos que alguien se trata de introducir, sin ducharse, en una piscina en la que nos estamos bañando o cuando alguien fuma en un espacio cerrado, saltándose la prohibición.
Es el derecho democrático, el autentico derecho igualitario a elegir, entre lo disponible, a los que nos van a mandar (poder ejecutivo) y a los que nos van a representar (poder legislativo).
Es el derecho que nos usurparon en la transición, donde la sociedad no pudo elegir, sino que se le impuso este régimen disfrazado de democracia, como única alternativa al moribundo franquismo.
El derecho democrático a la libertad política, carecería de sentido si no hubiese libertad de acción ciudadana.
Esta libertad, mediante su poder constituyente, debe ser la garante de que la forma de Gobierno, será la que quiera la sociedad, sin imposiciones voluntaristas de ningún grupo o facción política o económica, totalitario u oligárquica.

Pero para que exista libertad de acción, libertad política y poder constituyente, hace falta espíritus libres, críticos y conscientes, que sepan distinguir donde existe democracia y donde no.
Que sepan distinguir entre unas elecciones democráticas (EEUU), donde cada ciudadano puede elegir a personas, sean de partido o no, y unas elecciones donde solo se puede votar a una lista cerrada y bloqueada.
Que sepan percibir la servidumbre ciudadana, que pide prebendas estatales para todo y se deja seducir por la mercadería electoral, en vez de promover la iniciativa ciudadana inteligente.
Que sea consciente de la opinión pública preformada por los medios de comunicación de masas y sepa formarse, con espíritu crítico, su propia opinión libre.
Y que sepa que el mayor daño que se le puede hacer a este régimen, al margen de la propia libertad de acción y de desenmascarar la farsa en la que se sustenta, es deslegitimarlo no acudiendo a las urnas y no participando en lo que los oligarcas califican como “la gran fiesta de la democracia”.

lunes, enero 28, 2008

MEDIOS DE COMUNICACIÓN DEL PODER

En este régimen oligárquico, donde los partidos políticos ocupan todos los poderes del estado, al margen de la sociedad civil, se reproduce la misma estructura en los medios de comunicación de masas.
El estado tiene, básicamente, tres mecanismos de control sobre estos:

Ø Autoriza mediante licencias administrativas la concesión de medios audiovisuales, donde las principales cadenas son estatales.
Ø Regula y controla la publicidad institucional, la cual es vital para su subsistencia, a la prensa escrita.
Ø Favoreciendo la concentración de medios en torno a facciones ideológicas, como se demostró en el caso de la absorción de Antena 3 por la cadena SER.

Al no existir separación de poderes ni independencia del poder judicial, cuyos órganos se constituyen por cuotas obtenidas por los partidos, los medios de comunicación reproducen, en perfecta simetría, la forma sinárquica del estado, transmitiendo todos sus tópicos, sus principios y sus mentiras, transformando de esta forma la opinión oficial del régimen en opinión pública.
El ciudadano se encuentra de esta forma desnudo de criterios de verdad y solo le queda la opción de arroparse con las vestimentas ideológicas, sean liberales (PP) o socialdemócratas (PSOE), del estado de partidos.
Pero esta estructura general, no esconde otro mecanismo más sutil de control que opera en la prioridad que se le da a dichos medios.

En una sociedad donde impera el materialismo consumista y que se minusvalora la lectura como virtud y opción de ocio, el ejecutivo sabe que los medios audiovisuales son los más potentes en la transmisión de la opinión oficial. Esto explica su actuación arbitraria para garantizarse el dominio casi absoluto sobre estos, facilitada por la falta de control democrático del poder.
Ni que decir tiene que los medios de comunicación son decisivos en el resultado de los procesos electorales. De hecho en los 30 años que llevamos de partitocracia, casi siempre ganó el partido que controló el ejecutivo y por lo tanto el 90% de los medios audiovisuales.
Solo en tres ocasiones salió vencedora la oposición: en 1982 a consecuencia del 23-F, en 1996 por la contumaz y obstinada corrupción felipista junto a la amenaza de quiebra económica del estado y en 2004, como consecuencia del 11-M.
Solo la transformación del estado de partidos en democracia, con control ciudadano del poder político y financiero mediante leyes antioligopolio y concesiones que garanticen la igualdad de oportunidades, hará florecer la libertad de pensamiento, que diseminará el espíritu crítico ciudadano por los campos de la genuina opinión pública.

jueves, enero 17, 2008

EL ESCONDRIJO DE LA LIBERTAD POLITICA

La respuesta de donde está la libertad política en este país, tiene una fácil respuesta para quien siga mínimamente la actualidad.
Las exclusiónes, mas sonada por su peso político, de Alberto Ruiz Gallardón y la mas discreta de Rita Barberá, de las listas electorales del PP, se han decidido en el partido. La mayor fuerza de los barones que deciden quien va a ser elegido para el reparto de cargos del régimen, ha dejado fuera dos de los líderes que han demostrado tener tirada popular en las urnas de esta partitocracia. No en vano son los dirigentes que siempre han ganado con solvencia las elecciones mas directas, como son las municipales, donde a diferencia de las generales el que gana puede ser votado por todos los ciudadanos del distrito electoral homólogo.
Es una realidad que él propio Gallardón ha reconocido con sus declaraciones tajantes: “He sido derrotado”. Y así es, pero no por el voto popular, ni por su derrota en elecciones de ningún tipo, sino por decisión quien de verdad ejerce la libertad política en este país, las elites de los partidos políticos.

Las elecciones primarias de EEUU, donde hasta seis personas compiten ante los electores en un mismo partido, por la representación para las elecciones presidenciales directas constituyen un ejemplo sumamente elocuente, cuando lo comparamos con el caso español donde esto mismo se decide en una reunión entre cuatro personas a saber, Aceves, Rajoy, Aguirre y el propio defenestrado.
Esta unilateral decisión acaba con las opciones de poder elegir a un hombre que, mirado con las lentes oligárquicas de interpretación de resultados electorales, mueve más de 2 millones de votos. El siguiente paso será esperar el resultado de las generales. En caso de derrota del PP, la renovación de la elite del partido estará servida. En ese caso, los que quedarán fuera de las próximas listas, serán las huestes de Rajoy, los que ahora han excluido a Gallardón y este podrá pasar a controlar el partido.
Esta noticia vale más que miles de explicaciones de qué es, donde se encuentra y quien ejerce la libertad política en España; en definitiva, quien es el que pone y quita a los que nos van a dirigir.
Por eso reclamamos que la libertad salga de su escondrijo donde está retenida y pase a los ciudadanos, para que sean ellos los que decidan quien les va a representar por voto mayoritario a doble vuelta, del que saldrían, necesariamente, dirigentes responsables.

martes, enero 08, 2008

LA LEY ELECTORAL, TALÓN DE AQUILES DE LA PARTITOCRACIA

Muerto Franco, había en España una fuerte presión para el cambio político defendido por la oposición al régimen y apoyado y promovido por los principales países europeos y los EEUU. El ejemplo de Grecia y Portugal, que habían alcanzado la “democracia” (partitocracia) después de regímenes totalitarios, influyó enormemente como rumbo a seguir, en la persona de un monarca joven (el Rey actual) que había jurado los principios del Movimiento Nacional franquistas. También lo hizo el deseo alentado desde el poder y los medios de comunicación y ya manifestado en el tardofranquismo, de ingresar en la entonces CEE (comunidad económica europea, hoy Unión Europea).
El ejemplo de Portugal donde casi triunfa la revolución marxista, hizo que las presiones europeas y americana, fuesen en la línea de instaurar la reforma de las leyes del régimen en vez de la ruptura para rehacer la forma de Estado y de gobierno, como proponía el programa de la oposición al franquismo, unida en torno la Junta Democrática.
Para aquel fin, además de redactar la Ley de Reforma Política, que derogaba las leyes del Movimiento Nacional franquistas y de disolver sus cortes con procedimientos propios del caciquismo decimonónico, lo primero que se hizo fue redactar la ley electoral.
Esta se hizo con listas cerradas y bloqueadas, elaboradas en los despachos de las sedes de los entes que iban a monopolizar a partir de entonces, la actividad política.
De esa manera se evitaba las posibles algarabías, dar posibilidad a opciones indeseadas (como la comunista, por ejemplo), se garantizaba el oligopolio de los partidos de masa y facilitaba el acceso a la actividad política en igualdad de condiciones a gente mediocre y desconocida. Así se aseguraba el establecimiento de una clase política profesional, que aún perdura en la actualidad.
Del mismo modo se aseguraba la hegemonía electoral de los partidos de masa frente a la chusma del resto de partidos, que proliferaron como setas en lo que se acuñó popularmente con el término de “sopa de letras”.
Este pretendido periodo constituyente, fue un fiasco, pues la constitución se elaboró en secreto por un grupo de 6 personas, hoy conocidos como “padres de la constitución”.
La ley electoral hizo el resto. Mediante la misma, se presentan a las elecciones los candidatos que deciden lo partidos políticos. El sistema de recuentos proporcional asegura la representación de los primeros de cada lista, por lo que la verdadera lucha política se cuece por el orden de aparición en las mismas. Este sistema proporcional, con el recuento según la famosa Ley D`Hondt, produce un importante sesgo según la población del distrito y la cantidad de partidos mayoritarios en voto, que hace que en unos sitios sea necesario obtener el doble de votos con respecto a otros, para contar con la misma representación. Este sesgo juega a favor de las formaciones nacionalistas periféricas, que luego condicionan la gobernabilidad del Estado, al no estar separados los poderes legislativo y ejecutivo.

Según el diario El Mundo, el 66% de los españoles pide ahora cambiar la ley electoral para que los partidos nacionalistas no sean decisivos en las decisiones de gobierno, coma ha ocurrido en esta legislatura y lleva ocurriendo siempre que el PP o el PSOE no obtienen mayoría absoluta.
Pero que no se confunda nadie. La reforma previsible reforma en caso de hacerse por estos partidos políticos, se basa bajar el listón de porcentaje o de número de votos para obtener representación en el parlamento. Una reforma que causará resquemor en las formaciones nacionalistas, que aprovecharán sin duda la ocasión, para reforzar con argumentos victimistas sus posiciones separatistas.
La verdadera reforma, que significaría la defunción del régimen y la apertura hacia una verdadera democracia, vendría con una separación de elecciones, presidenciales y legislativas y un sistema de voto mayoritario a doble vuelta donde saliesen elegidos un solo representante ganador, al que se le podría exigir responsabilidades por su gestión.
Naturalmente esta reforma no será defendida por los grandes partidos PSOE y PP, pues saben que en la actual ley electoral, está su segura perpetuación en el poder.
Esta ley electoral es el talón de Aquiles de esta partitocracia y por tanto, el blanco a apuntar con la flecha de la verdad, para todo ciudadano que anhele la democracia y la libertad.

viernes, enero 04, 2008

SUELDOS DE RÉGIMEN

La desorbitada subida de los sueldos de los altos cargos de la Comunidad Autónoma de Castilla la Mancha, ha creado el lógico revuelo social.
Las subidas rondan una media del 75% y en algunos casos sobrepasan el 100%.
Como medida para justificar su existencia, ante los indignados funcionarios que ven como a ellos solo les han subido un mísero 2% frente a una inflación anual del 4,3%, los sindicatos, mordiendo la mano que les da de comer, han establecido una campaña de propaganda y movilizaciones contra esta unilateral medida de la clase política oligárquica.
La medida está tomada justo después de haber revalidado el PSOE su mayoría absoluta en las urnas. Esperarán plácidamente a que pase el revuelo y dentro de tres años ya no estará en el candelero de la actualidad dicha subida y la falta de libertad política, de poder elegir directamente a nuestros representantes, dejará sus posibilidades de renovar el poder intactas.
El hecho que la oposición del PP apenas se haya pronunciado por el asunto, muestra con claridad que la medida adoptada en una medida clasista de unos políticos erigidos en dueños absolutos de la sociedad.
El presidente de Castilla la Mancha, José María Barreda con la demagogia habitual de los políticos de esta oligarquía, en un brindis al sol, ha mostrado su intención de donar el aumento a la Cruz Roja. Como si él y su partido, con mayoría absoluta en la Asamblea regional, no hubieran redactado y aprobado la ley de presupuestos. Y como si no pudiera modificarla en cuanto quiera.
Lamentablemente, los ciudadanos seguimos asistiendo impasibles ante tanta impostura, ante tanta superchería, como si no fuésemos incapaces de detectarlas y de imponer soluciones para evitarlas.
Si en este país hubiese verdadera democracia, con separación entre los poderes legislativo y ejecutivo este tipo de medidas sería imposible que prosperaran. Primero, por que ningún candidato que se presentase a unas elecciones libres, se atrevería a introducir esas medidas en su programa electoral. Segundo, porque aún presentándolas y saliendo elegido, sería muy improbable que la Asamblea independiente aprobase tal dislate. Pero si se diese el caso, quedaría el filtro del control ciudadano que ahogaría su indignación, promoviendo los procesos reglamentarios de revocación del poder de los gobernantes felones.
Ahora, de momento, solo queda el derecho al pataleo.

viernes, noviembre 30, 2007

MERCADERÍA PLEBISCITARIA

La propuesta de Rajoy de librar del impuesto sobre la renta a los llamados “mileuristas”, la proposición de Artur Mas de apoyar, después de anatemizarlo, al PP en caso de que este lo necesite, si “bendicen” el estatuto de Cataluña recientemente votado, la amnistía política otorgada por Zapatero a la incompetente ministra de fomento a cambio de una partida presupuestaria especial para el nacionalismo vasco o su ofrecimiento a Bono de la presidencia del Congreso antes de que se constituya este, son todas ellas, acciones producto de una actuación en el ejercicio del poder caracterizada por la irresponsabilidad, la demagogia, la ausencia de democracia y la corrupción económica y moral de este régimen partitocrático.

Para las próximas elecciones, la ínclita ministra, mantenida en el gobierno a cambio de cesiones presupuestarias a los que les apoyan en el parlamento, irá la primera en una lista de la provincia que sea y la ciudadanía progresista de esta no tendrá mas remedio que votar esa lista o hacerlo por la conservadora del PP, con la nariz tapada. Todavía quedan ciudadanos que tienen la suficiente dignidad para abstenerse de esto último.
Esto es en sí, una prueba irrefutable de falta de división de poderes, donde el parlamento está totalmente controlado por el poder ejecutivo y en situaciones como esta de falta de mayoría, basta con contentar a los componentes del pacto de partidos que lo mantiene en el poder.
Por si faltase un botón, la propuesta del presidente del ejecutivo a Bono, para ocupar nada menos que la presidencia de la institución que en teoría tendría que controlar a aquel, ¡para la próxima legislatura!
El presupuesto del Estado, se fabrica con trampa y se reparte atendiendo a cuestiones oportunistas de intereses de partido, con total intransparencia y con partidas opacas al control, cuando debería hacerse según los intereses de los ciudadanos; tendrían que ser aprobados y redactados con sus partidas bloqueadas para garantizar el gasto correcto, según las mismas. En un parlamento no representativo de la sociedad, esto es francamente difícil.

El oportunismo político, como máxima indignidad del mandatario, es evidente en el hipócrita líder de los convergentes catalanes, que después de cansarse de decir que el PP es un partido que ataca directamente los intereses catalanes, después de montar ese circo de presentarse ante un notario para que levantase un acta de que jamás CIU pactaría con el PP, ahora dice que sí lo haría con condiciones.

La propuesta irresponsable de Rajoy, que amenaza con limpiar las arcas públicas, además de injusta, pues todos debemos contribuir en mayor o menor medida a los gastos públicos, es prueba de lo fácil y gratuito que para uno puede ser alcanzar el poder en esta oligarquía. Basta con una certera propuesta populista, dejando sin reacción al contrario, aunque tenga consecuencias nefastas para la economía, para poder alcanzar la poltrona en un plebiscito cuatrienal, que es el único escollo que tiene que pasar el político profesional perteneciente a partidos de voto mayoritario. Y de esto sabe también lo suyo Zapatero.

Estas acciones recientes y de hechos objetivos, deben despertar al ciudadano hipnotizado por estos encantadores de serpientes, que nos quieren hacer creer que aquí existe la democracia.
En un sistema de separación de poder, con instituciones representativas de la sociedad, todos estos sucesos políticos serían imposibles de acaecer.
La ministra podría ser depuesta por un legislativo independiente y con candidatos elegidos directamente por el pueblo, con la amenaza de autodisolverse y convocar nuevas elecciones. Amén de si el poder judicial considera que existe responsabilidad penal en sus irresponsables actuaciones.
El presupuesto se realizaría por acuerdos mayoritarios entre los diputados elegidos directamente por los ciudadanos según sus propuestas. Al responder cada uno a los intereses de los ciudadanos que lo han votado y estar controlados por estos en su acción y por el poder ejecutivo el presupuesto final aprobado, se hace necesario que este tenga que ser bien estructurado, claro y con garantía de un cumplimiento riguroso, so pena de ser impugnado por el gobierno o por el poder judicial.


El Sr. Más, no le tiraría los tejos a otra fuerza política, sino que debería hacer un programa que sintetizase unas propuestas, para garantizase ser elegido por los ciudadanos de su comarca o distrito electoral.

De la misma manera, carecería de sentido que Rajoy propusiese acciones de ley pues deberían hacerlas los candidatos al poder legislativo en sus distritos.

Sería del todo impensable que el presidente del ejecutivo, propusiese el cargo de presidente del Parlamento, si este fuese una institución nacida de candidatos elegidos por voto mayoritario en comarcas electorales y aquel fuese elegido, del mismo modo en distrito único nacional, en elecciones independientes.

Pero aquí el problema está en que los partidos hacen y deshacen a su antojo, leyes, instituciones y hasta opinión publica a través de unos medios afines, todo ello al margen de la sociedad civil.
La democracia, por tanto, debe venir de nuestra mano para permitir, bajo nuestro estricto control, la ocupación por parte de los políticos de las instituciones del estado para que se cumpla su mandato contenido en programas elegidos libremente por voto mayoritario.

viernes, noviembre 23, 2007

ENLACES POLÍTICOS

En la naturaleza los enlaces atómicos, son fundamentales para la constitución y estabilidad de todas las sustancias conocidas. Todas las formas de las cosas y los distintos estados de la materia (sólido, líquido o gaseoso), dependen de dichos enlaces establecidos cuando los átomos de las moléculas se acercan lo suficiente entre ellos y quedan atrapados por fuerzas atractivas que varían en su intensidad y fortaleza, según el tipo de moléculas que se trate.
En el mundo orgánico, dada su versatilidad y variabilidad, los enlaces son relativamente débiles. Los átomos comparten los electrones de la capa más externa y aunque existe estabilidad de las moléculas así formadas, se permite que reacciones de poca necesidad energética para producirse y acciones de ciertas proteínas orgánicas, deshagan dichos enlaces y vuelvan a realizar otros, facilitando así las modificaciones moleculares tan variadas, dinámicas y complicadas de los seres vivientes. Ejemplos de estos, son los enlaces por puentes de hidrógeno que facilitan la gran capacidad de combinación del agua en la naturaleza.
Los materiales de los seres inertes, más estables y menos dinámicos, precisan de enlaces más fuertes. En los enlaces iónicos y metálicos, los átomos intercambian electrones de manera que forman uniones más consistentes que dan lugar a sustancias difícilmente atacables y deformables.; permiten cierta movilidad molecular que caracteriza sus propiedades, como conductibilidad, maleabilidad, dureza, etc., pero dan gran estabilidad y resistencia a los materiales.
En la vida social, laboral, familiar y en general en todas las relaciones humanas también existen fuerzas entre los distintos individuos, que se atraen y repelen entre sí, según su carácter y temperamento personal, así como su condición de parentesco. Analógicamente a los enlaces químicos, se dice que hacemos buenas migas (los esnob hablan de feeling) con alguien, cuando nos caen bien y que no tragamos a alguien o nos repele, cuando nos cae mal. La base de las amistades y el establecimiento de grupos de amigos están condicionados a ese tipo de sensaciones.
En la vida social y económica, también se produce esta analogía en las organizaciones; según las demandas y necesidades humanas, aquellas son mas estables o menos. Así vemos que a lo largo de los tiempos se mantienen ciertas entidades (bancos, aduanas, club de jubilados, etc.) mientras que otras cambian o se forman nuevas, en función de los tiempos, modas o necesidades del momento.
En las relaciones familiares, como las paterno-filiales, los lazos son muy fuertes, mucho más que los de amigos, compañeros de trabajo, organizaciones sociales o empresariales. La naturaleza sabe de lo importante de los vínculos familiares para la supervivencia de la especie.

En la vida política, las relaciones están condicionadas por la necesidad de un Estado rector y por la forma de organizarlo y manejarlo con el objetivo de solucionar los problemas de la sociedad, con el fin de conseguir la justicia, la paz y la felicidad de sus ciudadanos. Para ello se han creado distintas soluciones a lo largo de la historia.
El tipo de enlace que se ha conseguido, casi siempre hasta ahora, entre el Estado y su sociedad es un enlace débil e inestable, mas parecido a los puentes de hidrógeno que al iónico. Consecuencia de esto ha sido la gran inestabilidad política, la gran cantidad de cambios de régimen que ha habido en la historia y la falta de solución de los objetivos políticos.
La razón principal de esta falta de consistencia de las instituciones políticas ha sido, fundamentalmente, porque han sido impuestas siempre por la aristocracia del poder al margen del ciudadano.
El verdadero enlace fuerte, ha estado constituido por los poderosos y el Estado. Entre este y el ciudadano los enlaces han sido siempre débiles.
A lo largo de la historia, excepto la Constitución de los EEUU, el periodo revolucionario francés, la revolución Gloriosa inglesa y las instituciones suizas, los regímenes de poder han sido impuestos a toda la sociedad, por grupúsculos extranjeros, imperialistas, revolucionarios o productos del pacto entre el poder que fenecía y el nuevo; ello sin consulta, periodo constituyente, Cortes constituyentes, ni libertad política de los ciudadanos.
Cuando esto ocurre, como en el caso de la transición española, el pueblo se hace ilusiones de libertad, una libertad otorgada y alimentada con afán propagandístico por la autoridad, pero que no es suya, no le pertenece y por tanto no está dispuesta a defenderla o luchar por ella.
Recuerdo cuando en un programa de televisión un ciudadano le preguntó a Suarez, que es lo que había hecho él por España además de dividirla territorialmente y en partidos cuyo único objetivo era el poder, este respondió:
- ante todo, conseguir que tu me puedas hablar así.
Es la respuesta sincera del mandatario que, no solo sabe el origen del poder del Estado, sino que no tiene repararos en recordarlo, por si todavía hay ilusos que creen que la transición democrática fue un “milagro del pueblo español”.
Al igual que ocurre entre los enlaces del Estado y sus ciudadanos, el enlace entre instituciones de un Estado es proporcionalmente fuerte a la de aquellos. Cuanto más fuerte sean, más duración y estabilidad le proporcionarán al sistema político. Así, esta partitocracia, basada en el pacto entre el franquismo y las fuerzas democráticas emergentes, dio a luz un régimen monárquico de partidos, unido orgánicamente por los débiles enlaces del consenso y el perdón histórico. La prueba evidente de esta debilidad, es que cuando se debilita el consenso, como en la actualidad, se desestabiliza el régimen. Por eso estamos viendo, el continuo descrédito de la familia real, del Rey, la demanda de referéndums de los nacionalistas periféricos, el ultraje a la bandera, la quema de fotos reales, el recrecimiento del terrorismo, la manipulación de la historia, etc.
En pleno siglo XXI, no se puede justificar a ninguna autoridad al margen de unas instituciones hechas, organizadas y regladas por los sujetos de su propia actividad, es decir, sus ciudadanos.
Ningún Rey, ni Jefe de Estado impuesto, ni dictador, es justificable, ni política ni moralmente, en una sociedad igualitaria, instruida, desarrollada y civilizada donde predominen los valores de igualdad de oportunidades para todos, así como de formación, superación y excelencia, tanto individual como colectiva.
Lo que debe garantizar una fortaleza, estabilidad y duración, son organismos e instituciones pensados, organizados y formalizados por los ciudadanos; que puedan garantizar por si mismas, además se su correcto funcionamiento, la libertad política de la sociedad civil.
Como ocurre en la naturaleza, nos corresponde a todos nosotros romper los débiles enlaces de hidrógeno que nos unen y que unen a las instituciones de este Estado de oligarcas de partido, para formar fuertes enlaces iónicos y metálicos que hagan casi imposible, como si de lazos paterno-filiales se tratara, separarnos de una Constitución que garantice tanto el Presidencialismo, la Asamblea de diputados (ambos elegidos por el pueblo) y un Tribunal supremo de jueces independientes, como la separación de dichos poderes. Poderes que podamos controlar y elegir por la regla democrática por antonomasia, la regla de la mayoría. Y que por esta misma regla, podamos deponerlos cuando sean desleales a nosotros o a nuestras instituciones.

sábado, octubre 13, 2007

CLAMORES CIUDADANOS

Aunque diariamente surgen hechos, declaraciones y actitudes de nuestros políticos, que confirman las tesis mantenidas en esta bitácora, es decir, que no hay democracia porque los ciudadanos no deciden quien y como les gobierna, nunca como ahora se dan hechos tan concretos y en tal cantidad; los que todavía piensan que esto es una democracia no tienen mas que seguir la actualidad política para ver lo erróneo de sus creencias y esta misma actualidad constituye una oportunidad única para los ciudadanos que creemos en la democracia de verdad, para desenmascarar la careta de esos falsos demócratas que lo deciden todo a espaldas de los ciudadanos y encarrilar a estos en la opinión libre de prejuicios ideológicos y de la gran farsa que constituye este régimen monárquico de poder.
El navajeo político que se ha llevado a cabo, ya sin disimulo alguno, en el PP con motivo de la elaboración de las listas electorales y la persistente y cada vez mas agobiante reivindicación de los voceros nacionalistas vascos y catalanes en pos de un referéndum de autodeterminación, es evidente para cualquiera que se asome a las primeras páginas de los periódicos, o vea los telediarios.
El débil liderazgo de Rajoy que, pese a las meteduras de pata y a la deriva política e institucional del presidente Zapatero, no despega en las encuestas, ha provocado la reivindicación de un Gallardón que con razón enseña el escudo y la fuerza del voto popular. El entorno oligárquico del PP, cierra filas entorno al primero, desacreditando al segundo, tachado de arribista, oportunista y traidor.
Esta polémica carecería de sentido en un estado democrático, pues cada uno se sometería al inapelable veredicto por la regla de la mayoría. No haría falta, pues, esa lucha interna a espaldas de la ciudadanía de la que saldrá un producto que será ofrecido a la sociedad civil como plato único sin posibilidad de elección, dentro del mismo espectro ideológico
En el la sede de los distintos partidos no se guardan ya ni las formas y han celebrado los trámites para nombrar “candidato a la presidencia del gobierno”. Es decir, ya no se intenta engañar a nadie. Son los órganos del partido y no el parlamento, como dice esta nefasta constitución, los que eligen el candidato a presidente del gobierno.


En este régimen de poder, la presidencia del gobierno, siendo la institución más importante, es débil pues no se elige directamente por los ciudadanos, como hemos visto. Pero además su elección está condicionada por las alanzas postelectorales del Parlamento y por tanto está atada a las servidumbres de las fuerzas que constituyen las mayorías.
En este caso, Zapatero se ha visto influido por las minorías nacionalistas regionales que han condicionado toda la legislatura y que una vez comprobada dicha debilidad, hurgan sin cesar en la llaga por todos los frentes al igual que el boxeador se ensaña con golpes una vez descubierto el punto débil del rival.
La muestras de “patriotismo” catalán y vasco, la no aceptación de los símbolos nacionales, en particular de la bandera que sigue viéndose como reminiscencia del feroz nacionalismo español aplicado por el régimen franquista, la continua reivindicación de selecciones nacionales deportivas, la celebración de manifestaciones ilegales, la continua quema de imágenes de miembros de la corona, constituyen la muestra orquestada por aquellos que no defienden lo que creen ni lo que conviene a la mayoría sino lo que les conviene a ellos, en caso de que se consiguiese la cacareada independencia.
Ante ese continuo bombardeo secesionista, las únicas alternativas son la ambigüedad de Zapatero y la reivindicación del nacionalismo español de Rajoy. Y algo falla en las instituciones de un país, para que el jefe de la oposición tenga que decir que la bandera de España representa a todos los españoles, que hay que estar orgulloso de ella y que esta debe ondear en todos los edificios públicos.
No hay otra forma de conseguir instituciones del Estado fuertes que su elección y revocación por los cuidadnos que lo conforman. De esa manera se acaban todas las dificultades y escollos que impiden su normal hacer y actuar.
Y ese es el clamor que esperamos de los ciudadanos; que nos unamos los auténticos demócratas para reclamar democracia y libertad. Pero democracia de verdad.
Que el jefe de gobierno lo elijan todos los ciudadanos de España por elección mayoritaria a doble vuelta.
Que el parlamento se elija en distritos pequeños por candidatos elegidos mayoritariamente a doble vuelta, con garantías de revocación en caso de incumplimiento de los compromisos adquiridos para su elección.
Que el poder judicial se elija entre los profesionales de la justicia, que se supriman los tribunales políticos como el Constitucional y que todos los juzgados puedan interpretar la correcta aplicación de la Carta Magna.
De esta forma se garantizan la independencia de los tres poderes y el control mutuo entre ellos que impedirán las componendas y pactos que ahora se dan al margen de los ciudadanos.
Frente al provocador clamor nacionalista no existe mayor contraindicación que el clamor nacionalista español que lo único que hace es realimentar a aquel. Siempre será mejor medicina el clamor ciudadano pidiendo democracia, que las leyes no sean impuestas por los oligarcas, sino que sean sus leyes elaboradas por sus gobernantes libremente elegidos. Esta es la única opción política capaz de poner a cada uno en su sitio. Esta es la verdadera libertad política, por la que clamamos los ciudadanos libres de la servidumbre que imponen y defienden los partidos políticos estatales.

domingo, agosto 19, 2007

EL NACIONALISMO, SEMILLA DEL TOTALITARISMO

La reciente negativa del gobierno vasco a poner la bandera de España en las instituciones, es una de los muchos desplantes de las autoridades vascas a las resoluciones del poder judicial en este Estado de derecho. Como recordaremos, también se negó a disolver Batasuna como grupo del parlamento regional, con la peregrina tesis de que el poder judicial no podía inmiscuirse en el poder legislativo. ¿Entonces para que esta dicho poder, si no puede imponer la Ley, que es para lo que se le requiere?
Despreciar y negar el estado partitocrático que legitima las instituciones actuales vascas es como morder la mano que les da de comer. Una actitud incongruente con los principios personales y políticos.
Si los que detentan el poder en la autonomía vasca fueran consecuentes con sus ideas, se retirarían de las instituciones, que menosprecian y no consideran suyas y proclamarían la independencia del País Vasco, como dicen que les piden “los vascos” (Ibarretxe dixit), colgando en exclusiva la bandera vasca que Arana copió de los británicos cambiándole los colores.
Pero, ¿A quien se refieren cuando hablan de los vascos? ¿Acaso los que piensan como ellos? ¿Suponiendo que fuesen mayoría, tendrían derecho a imponer, cambiando la historia, cultura y costumbres, una nueva nacionalidad vasca a la minoría, que es española como ellos y desea seguir siendo española?
En política, como arte de lo posible y como meta ética de conseguir el bienestar de la población dirigida, ¿Se puede imponer un criterio que cambie un hecho histórico, consecuencia del desarrollo de siglos de evolución cultural y social, con la consiguiente siembra de la discriminación y la discordia?
¿Se puede tener derecho a erigir una nueva nación por los presuntos sentimientos de un grupo de personas, aunque representen a la mayoría, sin base histórica ni argumental?

La unidad política de la Hispania romana, precedente histórico de la misma unidad visigoda, fue demolida con la invasión árabe del siglo VIII. El mosaico de estados formados durante la reconquista, fue, excepto Portugal, unido de nuevo por la monarquía de los Reyes Católicos en el Siglo XV.
Ni Euskadi, ni Cataluña, fueron jamás reinos independientes, ni su historia puede contarse separada de los reinos de Castilla, Navarra y Aragón que comprenden, en definitiva, la historia de España. En concreto, la mayor parte del Euskadi actual, tiene mas historia en el reino de Castilla que en el de Navarra, que es lo que actualmente reivindican como una especie de razón histórica, evidentemente falaz, de su esencia nacional.

No existe la pretendida nación vasca o catalana fuera de la imaginación de sus precursores burgueses, románticos e individualistas (Arana, Prat De la Riva, Rovira y Virgili, entre otros) y de la alienación ideológica posterior, producida en dichos territorios.
Si la autodeterminación fuese un derecho democrático, se debería empezar ejerciendo desde las comunidades de vecinos, pasando por los municipios, grandes ciudades, capitales de provincia, provincias y así sucesivamente.
Tendríamos que aceptar, en cada caso, la mayoría de la comunidad que quisiese independizarse del resto. Aún así, habría que repetir periódicamente la consulta, pues lo que hoy es minoría puede ser mañana mayoría y lo que es un derecho, no se puede negar a nadie de cualquier época o lugar. Como he escrito ya en esta bitácora, no se puede hablar de nacionalismo vasco, gallego o catalán antes de finales del siglo XIX. Por mucho que se diga, la I República aunque federalista y cantonalista, no tuvo ni por asomo ningún rasgo de nacionalismo periférico. No se podía ni plantear un referéndum sobre la independencia de estos territorios en esa época. Si los planteamos en los primeros años del siglo XX, cuando los nacionalistas vascos y catalanes eran los fundadores y su recua de seguidores, evidentemente no hubiesen prosperado. ¿Cuándo entonces hay que convocarlo? Y suponiendo que prosperara, y la experiencia independentista no fuese del agrado de la mayoría de la población, ¿se debería convocar un nuevo referéndum para volver a la nación española?
El hecho de ser español, como de ser francés, alemán o sueco, forma parte del derecho natural consecuencia de la evolución histórica. Es como el patrimonio histórico o arqueológico.
No se puede imponer con derecho positivo a un fenómeno existencial como pertenecer a un territorio y a una comunidad con determinadas leyes, normas y costumbres.
Proclamar una realidad nacional vasca o catalana fuera de la española es discriminar a parte de la población de ese territorio, que no tenga las características y cualidades que ideológicamente, suponen distinguir como vasco o catalán. Es también negar su propia historia desarrollada con personas pertenecientes a todos los rincones de España en los que también hay vascos y catalanes.
Se argumenta con frecuencia que los vascos y catalanes son más prósperos que el resto los españoles por su idiosincrasia y por el producto de su trabajo. Y aunque algo de razón en ello hay, se omite que en esa prosperidad influyó sobremanera la política de desarrollo que el estado español promovió en esas regiones desde la Restauración por ventaja competitiva y que dicho desarrollo se ha producido gracias al trabajo de un elevado porcentaje de población proveniente de otras regiones de España.
No existe hoy ninguna diferencia, por clases sociales, a parte de la idiomática o de tópicos costumbristas, que distinga a un vasco, gallego, catalán, castellano o andaluz,
No hay nadie, ni lo puede haber, con autoridad o capacidad natural para imponer a otros una nacionalidad nueva y diferente a la que posee de hecho determinada por la historia.
Querer imponer una nacionalidad distinta al resto de la población, con el argumento de la mayoría, es una falacia, pues dicha mayoría es ocasional, transformable y voluble y por tanto, no puede cambiar todo un pasado, y la nación es el bagaje histórico colectivo y la nacionalidad un derecho individual que, como derecho histórico y por tanto fundamental, debe estar protegido de dichas mayorías, por las normas constitucionales igual que el derecho a la vida, al trabajo o a la integridad familiar.
En la ideología nacionalista se basaron Hitler y Mussolini para construir los sueños imperiales fascistas de sus respectivas naciones. También el totalitarismo comunista promovido por Stalin tuvo un fuerte componente nacionalista en contraposición a la revolución universal promovida por Troski.
En el delirio ideológico nacionalista, vemos como terroristas que han cometido graves crímenes niegan y desprecian a las autoridades que les juzgan, comportándose de manera incivilizada, cargados con la razón de su ideología nacionalista, que presuntamente les da el derecho de poder matar inopinadamente al prójimo, aunque sea inocente o no piense como ellos.
Conozco a personas como cualquiera de nosotros, integradas normalmente en la sociedad, que justifican moralmente el terrorismo, crimen injusto donde los haya, por ser “el único camino que conduce a la independencia”. Hasta ese punto, conduce la deformación ideológica.
En este hecho no hay ninguna diferencia con la legitimación social de las deportaciones, cámaras de gas y asesinatos en masa de los totalitarismos.
Mucha gente sonríe con aire de incredulidad, cuando se dice que el nacionalismo es el germen del fascismo. Piensan en esos señores bien vestidos y de modales refinados que acuden al parlamento. Pero, el aislamiento social, la discriminación laboral, la desigualdad de oportunidades pretendida por la inmersión lingüística, la extorsión económica, la inseguridad ciudadana, la amenaza y el asesinato terrorista, que sufren los ciudadanos de esos territorios, son realidades que nos recuerdan donde está el límite de las palabras y los hechos, como productos consustanciales de la semilla nacionalista.

martes, agosto 07, 2007

LA PRUEBA DEL ALGODÓN

Para los que defendemos la democracia como un sistema político basado en la división de poderes y el control ciudadano de los cargos públicos, frente a esta oligarquía de partidos políticos, diariamente nos encontramos con ejemplos que clarifican su funcionamiento.
Recuerdo un anuncio de un producto de limpieza doméstica en el que una bella ama de cosa coge un trocito de algodón y lo pasa por un rincón de la cocina para mostrar la suciedad que se acumula en un habitáculo aparentemente limpio. Un vez usado el producto adecuado, el algodón se pasa quedando este impoluto, demostrando así las maravillosas propiedades de aquel.
La falta de libertad política de los ciudadanos queda fuera de toda duda para el quiera darse cuenta de que con su voto no elige a los dirigentes políticos, sino a una lista donde ya vienen establecidos por orden los que serán elegidos, para estos a su vez elegir, siguiendo las ordenes del que les ha puesto en dichas listas, a nuestros mandatarios.
Esta falacia, con la que convivimos y que es asumida por la mayoría de los ciudadanos, está justificada por los oligarcas con el peregrino argumento de la supuesta libertad de voto.
Naturalmente que en todo acto de elección entre varias opciones, existe la libertad de hacerlo por una en concreto o no hacerlo. Pero una cosa en eso y otra trascender el sentido de la libertad a un dominio que no le corresponde.
La reciente dimisión de Piqué en el PP, como jefe partido en Cataluña, ha sido precisamente por verse desacreditado por la dirección nacional del partido, al incluir ciertas personas en las listas electorales para las próximas elecciones generales.
Eso es una prueba fehaciente de donde reside realmente la libertad política. Es una evidencia que los dirigentes y componentes de los poderes del estado se eligen en las élites de los partidos y que no existe ningún contrapoder que pueda modificarlos salvo la subrepticia lucha entre aquellas. De vez en cuando, cuando algún gerifalte decide no tragar más en el fragor de la batalla, es cuando se descubre la verdad.

Otro botón de muestra:
El domingo pasado, publicó el diario La Verdad una entrevista con el Delegado de la Junta de Albacete Manuel González Ramos. Para los profanos, ese cargo es de los cuatro de mayor importancia de la provincia, junto con el Alcalde de la ciudad, presidente de la Diputación y Subdelegado de gobierno. Es el representante del Presidente de la Autonomía en la provincia. Conozco a Manolo personalmente, por razones profesionales. Es una persona con grandes dotes de seducción personal, debido a la impresión de seguridad que trasmite al decir las cosas y su carácter afable. Es educado, correcto, pero, bajo mi punto de vista, con escasas dotes de persuasión. Al margen de la nadería e indeterminaciones de las expresiones demagógicas pronunciadas en la entrevista (Albacete vuela muy alto, no hay quien lo pare, claro que despega, su situación es inmejorable, Castilla la Mancha está viviendo un momento dulce, etc.) llama la atención la siguiente pregunta:

-Muchos ciudadanos se pueden preguntar para qué sirve la figura del delegado provincial de la Junta de Comunidades. ¿Nos puede hacer un breve resumen de su trabajo? (sic)

La pregunta no tiene desperdicio, pues se supone que a un periodista le pagan por satisfacer las inquietudes de sus clientes. Aquel no es un ser ajeno a la sociedad. Si un periodista hace una pregunta, existen muchas posibilidades de que muchos de los potenciales lectores desconozca la misma.

¿Cómo es posible que los ciudadanos no sepan lo que hace uno de sus más conspicuos dirigentes? ¿Cabe seguir pensando que la clase dirigente sea una especie de casta que trasciende a la sociedad civil y cuyos componentes saben lo que hay que hacer para satisfacer sus necesidades? ¿De verdad no es mas fácil pensar que los cargos nazcan directamente de las necesidades ciudadanas expresadas directamente por ellos por medios democráticos y no impuestos por interpretación de nuestros deseos, como torticeramente nos quieren hacer creer nuestros dirigentes actuales?

Precisamente en la urdimbre de evitar y desviar las respuestas a estas sencillas preguntas se teje la finísima tela de araña invisible para nosotros y que atrapa y destruye nuestros razonamientos. Esa tela de araña junto a su consustancial contaminación- corrupción, es la que se quedará en el algodón que use cualquiera que se despoje de todas las ataduras ideológicas, tretas y supercherías que pregona este régimen de poder.
De cualquiera que, al igual que la hábil ama de casa, sepa por donde pasar la viruta de algodón para desenmascarar la apariencia de limpieza y trasparencia que delatan a los malos detergentes.

jueves, julio 05, 2007

DESPOTISMO PARTITOCRATICO

Cada vez se usa mas entre la clase política, la maniobra demagógica de citar a los ciudadanos como coartada y justificación para su ejercicio del poder.
Así, el flamante presidente de Castilla la Mancha, José María Barreda, les ha dicho a los componentes de su gobierno, que no sean Consejeros burócratas y no gobiernen ajenos a los ciudadanos.

Recuerdo cuando estudiaba historia, que al periodo de la segunda mitad del siglo XVIII, se le conoce como Despotismo Ilustrado. El mas preclaro representante de ese movimiento es el monarca español Carlos III de Borbón que antes fue rey de Nápoles.
Esta etapa de la historia, previa a las revoluciones estadounidense y francesa, fue el periodo en el que el hombre tuvo la lucidez suficiente para darse cuenta que lo del encargo divino de la monarquía era un camelo fruto de unas ideas desfasadas y anacrónicas.
Este periodo, llamado de la Ilustración o también siglo de las luces, produjo insignes personalidades y pensadores que cambiaron la concepción intelectual y moral de la humanidad, como Voltaire, Diderot, Newton, Jefferson, Locke, Hume, etc.
El hombre toma conciencia de su igualdad y dignidad humanas, al margen de sus creencias religiosas apareciendo las primeras ideas de derechos humanos y democracia (Montesquieu, Rousseau), entendida como la participación de los ciudadanos en la acción política sin distinciones de clase y los principios electivo y de separación de poderes que, como ya hemos visto en esta bitácora, constituyen la libertad política.
Esas ideas, calaron fuertemente en la opinión de la época y se expandieron como reguero de pólvora espoleando a las masas hacia la revolución.
Simultáneamente, en la Europa conservadora de los privilegios de la aristocracia, se luchaba porque esas ideas no se impusieran en la población provocando los hechos de Francia y EEUU.
En España la manera de evitarlo, fue realizando reformas institucionales como acabar con el monopolio de la nobleza en el poder, reformas fiscales, educativas, desamortización de bienes, etc.; también se realizaron numerosas obras y actuaciones con el fin de modernizar la anquilosada sociedad española del momento.
Para evitar los excesos revolucionarios de otros países, los monarcas de la época, justificaron dichos cambios políticos incluyendo en su discurso y en su ideal, la felicidad del pueblo. Todas esas reformas se realizaban para conseguir el bienestar y la felicidad del pueblo como fin último de la acción política.
Los estudiosos de la época han calificado al Despotismo Ilustrado, con la nemotécnica y expresiva frase de: “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. La aristocracia política tenía la clarividencia necesaria, para saber lo que el pueblo quería y necesitaba lo cual se plasmaba en su obra política. Cualquier acción de este tipo era considerada para el bien de los gobernados, pero sin contar con ellos para nada.

Tres siglos mas tarde y casi uno después del primer estado de partidos, modelo que se impuso en la reconstrucción europea de después de la segunda guerra mundial, las palabras de Barreda, vienen a corroborar la misma actitud defensiva de los antiguos ilustrados con respecto a nuestros ilustrados oligarcas actuales.
Resulta curioso que esta actitud se produzca cuando proliferan por toda Europa movimientos ciudadanos que proclaman su derecho a la libertad política y exigen a los detentadores, que entreguen el poder al igual que se les exigía a los monarcas del antiguo régimen.
“Nosotros nos debemos a los ciudadanos”, dicen casi todos los políticos, como una frase hecha.
El presidente Zapatero responde a la petición de Rajoy de adelantar las elecciones, elevando el tono de voz, para remarcar mas la frase, vitoreada por sus compañeros de partido: “Voy a cumplir íntegramente con el mandato de los ciudadanos”.
Lo cierto es que nadie cuenta con los ciudadanos, ni se les pide opinión, mas allá de las encuestas oficiales u oficiosas para temas de interés partidista, ni aquellos tienen mas margen de acción política, que la de consignar las listas cerradas que cada cuatro años nos presentan los partidos políticos, sin poder elegir ni deponer libremente a sus gobernantes.
En aquel voto, que yo sepa, no viene ningún encargo ni ninguna declaración de intenciones. Además los cargos electos no están sujetos a mandato imperativo, según reza en la Constitución.
Entonces, si no hay mandato imperativo, ¿por qué tanto insistir en justificar las actuaciones en la voluntad ciudadana?; ¿por qué la advertencia de Barreda a su Gobierno, si se da por hecho lo que cínicamente se afirma?

Nuestros políticos piensan, que al igual que nuestros antepasados de la época del Despotismo Ilustrado, nos tenemos que creer que ellos actúan en todo momento para procurar nuestro bienestar y hacernos felices.
Es el nuevo despotismo, el del siglo XXI, el Despotismo Partitocrático.
En nuestras manos y sobre todo en nuestras acciones está el evitar, como ocurrió a finales del siglo XVIII en nuestro país, que unas cuantas reformas de los oligarcas (listas abiertas, gobierno de la lista más votada y otras) impidan la revolución pacífica ciudadana que nos lleve a la verdadera democracia, conquistando, así, la tan anhelada libertad política.

sábado, junio 16, 2007

30 AÑOS DE PARTITOCRACIA Y CONTROL

Para celebrar el aniversario de la primera llamada a las urnas para elegir listas de partidos, era necesario una palabra: democracia, una fecha: 15 de junio, un acto: votar y una figura: Adolfo Suárez. Ha venido de perlas el doble drama el drama personal y familiar que padece, para intentar erigirlo en un mito.
Con el bombardeo publicitario y mediático de estos datos simbólicos, el éxito está asegurado.
Pero nadie quiere reconocer, ni dice, que la constitución se hizo de espaldas a los ciudadanos (se elaboró en secreto por los llamados padres de la constitución), que no hubo periodo constituyente de libertades públicas sino un proceso fuertemente controlado y calculado con la propagación de rumores de golpe de estado e inculcación del miedo a los extremismos y tampoco hubo alternativa a los principios del movimiento nacional franquista. No hubo Cortes Constituyentes, pues estas se dedicaron a refrendar lo que les presentaron los “padres” de la Constitución.
Tampoco hubo referéndum sobre la forma de estado que preferían los españoles (Monarquía o República), ni sobre la forma del sistema electoral (voto mayoritario o proporcional), ni sobre la forma de gobierno (presidencialismo, parlamentarismo o partitocracia).
Se impuso la trágala de la partitocracia, con un Constitución sin controles ciudadanos democráticos, sin garantía de derechos para las minorías, ni un poder judicial independiente (el Tribunal Constitucional está constituido desde el principio por cuotas proporcionales de los principales partidos políticos).
Tampoco se decidió el modelo territorial, con unas autonomías inventadas teniendo que recurrir a topónimos, como La Rioja, La Mancha, Cantabria, etc., cuya territorialidad no coincide con las Comunidades Autónomas que dicen nombrar; muchos componentes de estas han sido desgajados de otras donde siempre estuvieron, por intereses de los barones políticos de los distintos partidos de la época. Este modelo de estado caciquil, ineficiente e irreal, reproduce el antiguo centralismo capitalino del anterior régimen, no acercando ni un ápice los organismos administrativos al ciudadano, como defendemos los demócratas y causando confusión e inseguridad jurídica cuando se trata de realizar cualquier gestión administrativa, ante la profusión de entes, sean del estado, de la autonomía o municipales.
Así llegamos a los 30 años, con el mismo Jefe de Estado que nombró el denostado dictador, con España al borde de la segregación territorial, con una engañosa bonanza económica, donde la competitividad de los trabajadores no hace nada mas que bajar y por tanto nos vemos en la obligación de importar productos extranjeros mas baratos, aumentando irremisiblemente el déficit de la balanza de pagos del comercio exterior y huyendo los empresarios del país hacia otros, en donde producen mas barato (deslocalización industrial).
La ciudadanía, como gusta decir a los oligarcas, está acomodada en este mundo consumista, donde no falta de nada…, de momento; como si la fiesta no fuese con ella y con la conciencia tranquila porque, al decir de la propaganda, vivimos un “periodo inigualable” de prosperidad y “estabilidad política”.

Esta clase política, dueña absoluta de la libertad de los ciudadanos, tiene a su disposición todos los resortes de propaganda existentes, para apaciguar las conciencias de los ciudadanos con mensajes tranquilizadores de estabilidad económica y política, asegurando así su cómodo estatus en el poder del Estado y su tejemaneje a espaldas de la sociedad civil, que se cree políticamente libre solo porque puede votar cada 4 años y tiene, generalmente, todas las necesidades cubiertas.
Resulta curioso como con tanta efeméride, haya pasado de refilón un acontecimiento gravísimo para las libertades. Los guardaespaldas de Francisco Pizarro, presidente de ENDESA, han sorprendido vigilándolo, a agentes de las fuerzas de seguridad del estado, primero y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), después. Se da la circunstancia que ENDESA es la eléctrica con mas capitalización del país, la cual se están disputando los independentistas catalanes, los alemanes y los italianos.
Sabemos todos que las grandes compañías capitalistas del estado no son hermanitas de la caridad y forman un grupo de presión (poderes fácticos) que precisa también de controles ciudadanos; pero aquí, precisamente, esto es lo que importa.
Las andanzas del CNI (antiguo CESID), no son nuevas. Todos recordamos las denuncias del agente Perote o el caso tristemente celebre de las escuchas telefónicas de las que no se libró ni el Jefe del Estado (dios, number one, en referencia al entonces Presidente del Gobierno) y que costaron el puesto al, a la sazón, Vicepresidente del Gobierno Narciso Serra.
Tampoco faltan ejemplos análogos a las actuaciones incontroladas del Estado. Los fondos reservados, usados para ajusticiar terroristas no juzgados, ciudadanos sospechosos, o simple y llanamente para enriquecerse, también forman parte del elenco de esta vanagloriada “democracia”.
Otro ejemplo es la razón de estado para adoptar decisiones al margen de la legalidad establecida.
En una democracia auténtica el Estado pertenece y está al servicio de la sociedad civil, es gestionado por la sociedad política elegida y controlada por aquella y esta gestión y sus consecuentes actuaciones tienen que ser claras y trasparentes.
Es justificable perseguir y espiar a terroristas y delincuentes pero es injustificable hacerlo con empresarios y ciudadanos.
Este ejemplo debería servir para hacer caer en la cuenta que en este país estamos lejos de la democracia que se pregona y que entre todos debemos movilizarnos y unirnos para exigir unas reglas de juego donde seamos nosotros los que controlemos la vida política. También hace falta una sociedad civil, formada, imaginativa, valiente con ideas nuevas para regenerar nuestras empresas e industrias y hacerlas competitivas. Y eso será difícil que se consiga con los proyectos de la actual clase política, solo preocupada por llevarse la mejor parte del pastel del poder del Estado y vender la “burra” de una estabilidad, que es pan para hoy pero hambre para mañana.
Está en juego la libertad de todos. Y sólo esta es la que nos llevará a la democracia.Es responsabilidad de todos intentar conseguirla.