jueves, enero 17, 2008

EL ESCONDRIJO DE LA LIBERTAD POLITICA

La respuesta de donde está la libertad política en este país, tiene una fácil respuesta para quien siga mínimamente la actualidad.
Las exclusiónes, mas sonada por su peso político, de Alberto Ruiz Gallardón y la mas discreta de Rita Barberá, de las listas electorales del PP, se han decidido en el partido. La mayor fuerza de los barones que deciden quien va a ser elegido para el reparto de cargos del régimen, ha dejado fuera dos de los líderes que han demostrado tener tirada popular en las urnas de esta partitocracia. No en vano son los dirigentes que siempre han ganado con solvencia las elecciones mas directas, como son las municipales, donde a diferencia de las generales el que gana puede ser votado por todos los ciudadanos del distrito electoral homólogo.
Es una realidad que él propio Gallardón ha reconocido con sus declaraciones tajantes: “He sido derrotado”. Y así es, pero no por el voto popular, ni por su derrota en elecciones de ningún tipo, sino por decisión quien de verdad ejerce la libertad política en este país, las elites de los partidos políticos.

Las elecciones primarias de EEUU, donde hasta seis personas compiten ante los electores en un mismo partido, por la representación para las elecciones presidenciales directas constituyen un ejemplo sumamente elocuente, cuando lo comparamos con el caso español donde esto mismo se decide en una reunión entre cuatro personas a saber, Aceves, Rajoy, Aguirre y el propio defenestrado.
Esta unilateral decisión acaba con las opciones de poder elegir a un hombre que, mirado con las lentes oligárquicas de interpretación de resultados electorales, mueve más de 2 millones de votos. El siguiente paso será esperar el resultado de las generales. En caso de derrota del PP, la renovación de la elite del partido estará servida. En ese caso, los que quedarán fuera de las próximas listas, serán las huestes de Rajoy, los que ahora han excluido a Gallardón y este podrá pasar a controlar el partido.
Esta noticia vale más que miles de explicaciones de qué es, donde se encuentra y quien ejerce la libertad política en España; en definitiva, quien es el que pone y quita a los que nos van a dirigir.
Por eso reclamamos que la libertad salga de su escondrijo donde está retenida y pase a los ciudadanos, para que sean ellos los que decidan quien les va a representar por voto mayoritario a doble vuelta, del que saldrían, necesariamente, dirigentes responsables.

5 comentarios:

Jaime dijo...

Visito por primera vez tu blog, después de ver un comentario tuyo en el de Carlos Angulo. Reconforta ver un sitio más donde las verdades se dicen como se debe: con sencillez y claridad. Cuéntame entre esos ciudadanos que luchan por que la democracia sea más pronto que tarde una realidad en España.

En cuanto a lo que dices en tu artículo, si leemos los medios de incomunicación dominantes, descorazona ver que todo se centra en nombres propios y personalismos, en lugar de analizar con la profundidad debida el tema.

Un saludo

Luis Alonso Quijano dijo...

Estimado Jaime:
Gracias por tus palabras que son un espaldarazo para mí. Escribo sobre todo para los amigos y la familia pues es muy difícil encontrar a gente convencida de la auténtica democracia.
Pero indagando en la web, se ve que hay muchos quieren la democracia y exigen cambios en este régimen, pero la estrategia es diferente. Unos proponen la abstención, otro voto en blanco. Hay quien quiere Monarquía, otros República. Unos son reformistas, otros rupturistas.
Si fuésemos capaces formar una plataforma única en pos de los cambios que lleven a la democracia y a la libertad política, formaríamos un frente temible.
¿Estás de acuerdo?
Saludos.

Jaime dijo...

Sin duda, estoy de acuerdo. Se trata de una cuestión aritmética: sumados todos los descontentos y críticos con el régimen de poder (abstencionisas, votantes en blanco, votante a partidos minoritarios como forma de protesta, etc.), con esa fuerza, se conseguirían los cambios para que España fuese un país mejor para vivir. El gran problema al que nos enfrentamos y que reta a nuestra inteligencia -y a nuestros particulares orgullos, para qué negarlo- es cómo poner de acuerdo a todos para transitar el mismo camino, con el mismo paso. Te aseguro que lo pienso todos los días. Me parece interesante la propuesta de Ciudadanos en Blanco, pero hay algo que no termina de convencerme. En fin, ni mucho menos es tarea fácil.
Un saludo.

manuel lissén dijo...

Jaime, mi experiencia junto a Luis Alonso me dice que el camino que debemos recorrer los ciudadanos va en paralelo con el que deben recorrer los partidos que han protagonizado esta oligocracia indeseable, pero es todavía más escarpado.

Sí que hay quienes hacemos un esfuerzo por acercarnos unos a otros. El resultado es casi imperceptible, pero está ahí. Que por lo menos te sirva para saber que en esa revolución de la inteligencia y esa batalla contra el orgullo y el silencio no estarás nunca sólo.

Un saludo.

Luis Alonso Quijano dijo...

Pues entonces, Jaime, ya te ha indicado Manuel donde, si quieres, puedes debatir con nosotros unos puntos de mínimos en los que estén de acuerdo todos los que deseemos de verdad la democracia. Nuestro objetivo es debatirlos democráticamente y si logramos sacarlos adelante y unir fuerzas con otros movimientos, podríamos tener una asamblea en algún punto de España.
He visitado tu magnifico blog y veo que eres del MCRC. Puedes plantearlo allí, pero mucho me temo que no están por la labor de aunar fuerzas.
Saludos.